El próximo martes, después del fin de semana largo, el calendario comenzará a andar la cuenta regresiva para uno de los debates legislativos más importantes del año: el de las tasas que pagarán los pilarenses durante el 2019.
El último jueves, en una sesión formal y sin discusión, los ediles decidieron que el próximo 3 de diciembre se reúna la Asamblea de Mayores Contribuyentes, que tendrá la última palabra sobre el proyecto oficial.
Hasta entonces, tendrán dos semanas para discutir el mayor cambio normativo de los últimos años en materia fiscal. Es que el proyecto que elaboró el área de Hacienda y que los concejales ya tienen en su poder desde hace 15 días, establece por primera vez un criterio de indexación mensual de las tasas.
La metodología implica un cambio en el modo de liquidar los tributos, que ahora se expresarán en “Módulos Fiscales” (MF). En principio, cada MF estará fijado en $1, pero subirá mensualmente en base a una fórmula compuesta en un 50% por el índice de precios mayoristas del Indec y en otro 50% por la variación de los salarios municipales.
En el caso de Servicios Generales, los MF servirán para actualizar las valuaciones fiscales de las propiedades, sobre la que se calcula la tasa. Así, la alícuota del 6,5 por mil se mantendría inalterable, mientras que los aumentos se darán en base a la actualización constante de las valuaciones.
El próximo martes, la comisión de Hacienda recibirá la visita de la secretaria de Hacienda, Cecilia Cabrera, y el subsecretario de Ingresos Municipales, Juan Carlos Mairano. Será el primer encuentro tras el faltazo de los funcionarios el martes pasado.
En sus primeras explicaciones públicas a la prensa, Mairano había defendido su idea de actualización periódica de las tasas.
Según dijo en una nota que había concedido a El Diario, la nueva fórmula traerá “previsibilidad al sistema”, en el que “ya no será necesario discutir cada año si está atrasado o no el monto” sino que “se podrán discutir cuestiones de fondo”.
A la vez, descartó que el aumento por inflación golpee demasiado duro en los bolsillos de los contribuyentes. Es que el funcionario confía, como el Gobierno nacional, que habrá una desaceleración de los precios. “Lo peor ya pasó”, dijo.
En el mismo tiempo, los concejales tendrán otra discusión clave: la del presupuesto.
En este caso, el proyecto municipal contempla un gasto de $7.000 mil millones, pero todo su reparto está en suspenso a causa de la discusión del capítulo provincial. Es que el gobierno de María Eugenia Vidal busca transferir a los municipios una serie de gastos que, a su vez, recibió del Nacional.
La principal disputa está en el traspaso de los subsidios al transporte y a la tarifa social de la electricidad, además del fondo compensador del Ceamse. En total, son uno 500 millones de pesos en juego.
El reloj ya está corriendo. En estas dos semanas, serán los concejales los que definan qué tantos cambios logran imponer en el proyecto oficial.




