Por primera vez desde que se conoció el proyecto de presupuesto provincial para 2019, el equipo económico de Pilar pudo respirar con cierto alivio. Es que dese La Plata llegó la noticia de que, finalmente, no se quitaría el subsidio al transporte público comunal, lo que hubiera dinamitado las previsiones económicas financieras del gobierno local para el año que viene.
La noticia tuvo fuentes calificadas. El propio presidente de la comisión de Presupuesto e Impuestos de la Cámara de Diputados provincial, Marcelo Daletto, se la trasmitió al concejal oficialista Diego Ranieli.
“En el caso de Pilar, no se traspasaría el transporte público. Van a ser muy pocos municipios donde finalmente se haga. Serán unos 20 del interior, sin tanta dimensión como sería en el conurbano”, le aseguró Ranieli a El Diario.
La reunión con Daletto se realizó en La Plata, el lunes por la tarde. Fue un poco de oxígeno en un día aciago. Por la mañana, el subsecretario de Administración Financiera del Municipio, Eduardo Aseff, les había trasmitido a los concejales un panorama tan incierto como sombrío. Ahora, si la promesa de Daletto se confirma, los peores nubarrones comenzarían a disiparse. Aunque la amenaza de tormenta continuaría.
Pese a que el subsidio al transporte representa la mayor parte del peso que podría traspasarse de la Provincia a los municipios (unos $400 millones en el caso de Pilar), aún quedará la tarifa social de la electricidad y el costo del Ceamse, que actualmente es compensado por las arcas bonaerenses. En total, los traspasos en juego estarían ahora en el orden de los 200 millones.
La buena noticia generó sonrisas, pero no relax en el equipo económico. La premisa sigue siendo trabajar todas las hipótesis para una eventual necesidad de tener que reasignar partidas.
Basura
Lo que está en discusión actualmente es la tarifa social de la electricidad, que en el caso de Pilar presentaría más de 100 millones de pesos, según análisis preliminares del Municipio.
A la vez, el proyecto de Presupuesto bonaerense también determina que Provincia dejará de hacerse cargo de una compensación que le pagaba a la Ceamse, por más de 2.500 millones de pesos, que tendría que pasar ser atendido por los 33 municipios que depositan sus residuos en los predios de la empresa.
El propio texto del proyecto de presupuesto lo explica en sus fundamentos.
“En 2019, el traspaso de responsabilidades de gasto desde Nación hacia Provincia exige revisar la asignación de funciones de gasto de cada nivel de gobierno”, señala el texto.
Y agrega: “En esta línea, la gestión integral de los residuos sólidos urbanos constituye una función meramente municipal en todas sus etapas”.
También señaló que “el desequilibrio existente entre el costo del tratamiento y la disposicón final de los residuos municipales y las tarifas cobradas a los municipios, obligó durante años a realizar un aporte provincial a la Ceamse para cubrir su déficit operativo”.
En ese marco, agrega que “en virtud del reordenamiento de los funciones del gasto y de la equidad horizontal entre municipios, se promueve la transferencia de dicho aporte a los municipios, que se estima alcanzará en 2019 los 2.534 millones de pesos”.
El gobierno porteño paga un canon para depositar basura en los predios del Ceamse, en territorio bonaerense.
El área metropolitana produce 17 mil toneladas diarias de residuos y su zona de influencia comprende al 36 por ciento de la población del país.
Hasta este año la Provincia se hizo cargo del pago de una compensación para equilibrar a la empresa, pero desde 2019 pretende que esa diferencia tenga que ser solventada por las comunas que operan en los rellenos sanitarios del organismo.
Tope
La Provincia de Buenos Aires le puso un límite al aumento de las tasas de los municipios. Es del 38%, equivalente al promedio de incremento del impuesto inmobiliario provincial.
400
millones de pesos recibe Pilar en concepto de subsidios a las líneas de transporte comunales.