La precandidata a concejal de Izquierda al Frente (MST
Nueva Izquierda y Nuevo Más), Natalia Espasa, se mostró confiada de cara a las
PASO y destacó que "creemos que vamos a hacer una buena elección”. En este
sentido, relató: "desde que abrimos el local en el centro de Pilar, se ha
acercado mucha gente a militar, mucha juventud que viene por todo, porque está
cansada de que la maltraten y la ignoren”.
Es precisamente en los jóvenes en quienes está puesta la
mira de Izquierda al Frente, cuya propuesta tiene el eje en cuestiones como la
lucha contra el trabajo precarizado, la prohibición por ley de los despidos, la
reducción de la jornada laboral y la formación de cooperativas de trabajo,
entre otras.
"La mayoría de los jóvenes se encuentran en condiciones
de trabajo precarizado, por lo que proponemos trabajar seis horas ya que esto
permitiría un nuevo turno de trabajo para la gente que está desempleada y un
sueldo de 25 mil pesos para todos lo que permitirá pagar la luz, la comida y
empezar a proyectarse para que puedan ahorrar y alquilar”, afirmó Espasa.
Al momento de diferenciarse de otros partidos políticos
recalcó que: "militamos los 365 días del año porque queremos crear conciencia
en la gente, lograr que empiecen a pensar de otra manera y que entiendan que
este sistema es el que nos está arruinando en todos los sentidos”.
Y al momento de convencer y atraer militantes la
estrategia es clara: "pateando la calle, repartiendo volantes mano a mano y
charlar con la gente para que empiecen a conocernos”.
No
faltó la crítica
Natalia nació y vivió sus 33 años en Pilar, más
precisamente, en Manuel Alberti. Consultada por el programa Materia Prima (FM
Plaza 92.1), expresó que "hace 33 años que nací y viví en el mismo lugar toda mi vida, un
lugar donde las calles son de tierra, no hay cloacas, la luz se sigue cortando,
no hay gas de red y las calles que están asfaltadas son un desastre”.
Asimismo, agregó: "con este último gobierno no hubo
cambios en Manuel Alberti, pero paso con el colectivo por Del Viso y veo muy
lindas veredas. No digo que esté mal,
hay gente que está agradecida y gente que no, pero en estos casi dos años no se
vio mucho de gestión”.