Luego
del crimen de José Vera, músico derquino asesinado por ladrones que ingresaron
a robar mientras dormía en casa de sus suegros, el concejal Federico Achával
reclamó la declaración de la "emergencia en seguridad” de Pilar, al tiempo que
pidió la salida de Fernando Martínez, secretario de Seguridad del distrito.
En
diálogo con Materia Prima (FM Plaza
92.1), Achával recordó que junto a su par Santiago Laurent "venimos reclamando sistemáticamente que en
Pilar no hay un plan de seguridad, el intendente no se pone al frente”.
Sobre
esto, afirmó que Nicolás Ducoté "tiene que hacerse cargo y presentar un plan de
seguridad en el Concejo Deliberante. No puede ser que la solución sea mostrar
marketing en la Panamericana”.
Con
respecto al pedido de la emergencia en seguridad, el precandidato por Unidad
Ciudadana pidió "que el intendente tenga todas las herramientas para hacerse
cargo. Tuvimos una reunión, llevamos propuestas y lineamientos y todo brilla
por su ausencia. Reclamamos políticas públicas y que explique en el HCD cuál es
el plan”.
Herramientas
Las
críticas de Achával también recayeron sobre Fernando Martínez, titular del área
de Seguridad: "Hay una evidente falta de resultados, lo vemos en la calle. Ante
esa situación se debe plantear una alternativa, para que haya una respuesta
para los vecinos de Pilar.
A
su vez, recordó que "en los últimos días, Martínez declaró que las violaciones
son inevitables porque se producen intramuros”, agregando que "no se trata de
hacer política, son casos evitables, vidas que se pierden, familias que quedan
destruidas. El municipio no lo está viendo”.
Por
otra parte, el concejal opinó que, más allá de que las fuerzas policiales son
manejadas por la Provincia, "estamos convencidos de que los municipios e
intendentes tienen herramientas para paliar la situación. Pilar está en una
situación extraordinaria en términos negativos con respecto a la provincia”. Y añadió: "El intendente dice que es una
cuestión de injerencia provincial, eso atrasa 10 o 15 años”.
Sobre
esto, expresó: "Creemos que un contexto social desintegrado, violento, es
abordable desde distintas cuestiones y con injerencia del municipio, haciéndose
cargo en clubes, espacios públicos e iluminación, por ejemplo”.