El programa de Presupuesto Participativo no termina de acomodarse en la era Ducoté. Luego de la salida traumática del equipo heredado de la anterior gestión, y el pobre desempeño de su primer reemplazante, el luego desplazado Eduardo Bisognin, ahora aparecen nuevas dificultades.
El subsecretario de participación comunitaria, Gabriel Lagomarsino, confirmó que solamente dos personas tienen a su cargo todo el programa: el director del área, Marcelo Guzmán, y un único empleado designado. Un plantel que califica de "insuficiente” para organizar las 22 asambleas y las futuras votaciones del programa, que tiene por objeto poner en manos de los vecinos una parte del presupuesto municipal para decidan en qué utilizarlo para sus barrios. Este año, prevé 64 millones de pesos, el triple que en el 2016.
En una entrevista radial, Lagomarsino calificó las restricciones como "parte del día a día de la gestión”, aunque admitió que los recursos que le faltan serían "necesarios para el éxito del Presupuesto Participativo”.
El funcionario recordó que al hacerse cargo del área se encontró con "una dirección con cierta sobredimensión, mucha gente designada con distintos niveles de compromiso, algunos trabajaban más que otros y muchos buscaron nuevos horizontes”.
Sin embargo, del exceso que dijo haber encontrado, pasó a una restricción que pone en jaque la tarea. Según evaluó en su informe de metas presupuestarias 2017, que elaboró en octubre del año pasado, Lagomarsino consideraba necesarias de tres a cuatro personas, además del director, en los periodos de baja actividad, con más procesos internos que en la calle.
Sin embargo, para los trimestres de más trabajo –el actual, con las asambleas informativas, y el último del año, con las votaciones- requirió diez personas en forma transitoria. Según Lagomarsino, el área de Recursos Humanos aún "analiza alternativas” para acercarse a esas necesidades.
El funcionario planteó las dificultades para llevar adelante la tarea. "Lo estamos haciendo, pero es una tarea bastante imposible. Siempre hay quejas de gente que no se entera las reuniones. Hacemos la difusión dejando la vida, pero siendo tan pocos, es complejo”, sostuvo.
"Esto es un proceso, nada aparece por arte de magia y los recursos nunca son ilimitados. Pero confío que las restricciones se van a resolver. La voluntad del intendente es central”, sostuvo Lagomarsino.
Para asumir el cargo, Lagomarsino pidió licencia a su banca de concejal, aunque aún tiene mandato hasta 2019. "¿Analiza volver a al Concejo?”, preguntó el periodista. "En política, tenemos la obligación de tener todos los escenarios presentes en el análisis”, respondió.
Movilidad
El área de Defensa del Consumidor, que depende de Participación Comunitaria, también tiene restricciones, en este caso, de movilidad. "Teníamos un vehículo viejo que se fundió. Ahora es rotativo, hoy no tenemos y ayer solo unas horas”, dijo Gabriel Lagomarsino.