Desde hace años, el puente ubicado en el cruce de Panamericana y la calle Champagnat provoca dolores de cabeza para los automovilistas y pasajeros del transporte público, debido a los embotellamientos que allí se generan.
Con el objetivo de agilizar el tránsito y la circulación, el Municipio resolvió que de 7.30 a 9.30 y de lunes a viernes, el puente tendrá un solo sentido: desde Pilar hacia el barrio La Lomita, finalizando en la Universidad del Salvador (USAL).
En tanto, los vehículos que circulan en sentido contrario son desviados por la autopista hasta el puente siguiente, en la calle El Chingolo (Electropelba).
Desde esta semana, la Subsecretaría de Transporte puso en marcha un operativo sobre el puente, un área donde confluyen los ingresos a distintos establecimientos educativos, barrios y paseos comerciales.
El encargado del operativo, el supervisor Miguel Martínez, detalló el objetivo de esta iniciativa: "Buscamos organizar el tránsito de esta zona donde confluye una gran cantidad de autos que se dirige los establecimientos educativos. Por eso convertimos a esta arteria, que es doble mano, en sentido único durante dos horas desde el centro de Pilar hacia el barrio La Lomita”.
La medida, que busca reducir el tiempo y generar una circulación más fluida en una zona colapsada, chocó, sin embargo, con el descontento de algunos automovilistas que, incluso, respondieron de forma violenta. De hecho, se informó que uno le tiró el auto encima amenazando con atropellar a un inspector.
La subsecretaria de Transporte, Claudia Guerrero, le explicó a El Diario que la medida surgió de una serie de reuniones que su área mantuvo con representantes de la USAL con la intención de buscar soluciones duraderas.
"De lo que se trata es de dividir el flujo de vehículos para reducir el tiempo de espera”, señaló Guerrero, partiendo de una premisa inamovible: "La calle es finita y la materia impenetrable”.
En ese sentido, una de las propuestas que realizó a la USAL es la de dividir los horarios de entrada y salida de las clases para no juntar a la misma hora el mayor caudal de tránsito. La funcionaria señaló que esa medida fue utilizada con éxito para aliviar la congestión en la zona de Ciudad Universitaria, en CABA.
Similar propuesta realizó al Parque Industrial, aunque por ahora no hubo respuesta en ninguno de los dos casos.
Infraestructura
A la vez, Gurrero adelantó que el mes que viene comenzará la obra de pavimentación de la colectora entre Champagnat y El Chingolo, tramo que aún es de tierra. La obra estará a cargo de Autopistas del Sol como parte del plan acordado con el Gobierno nacional como contrapartida de la última suba del peaje.
Otra idea en estudio es la mejora de una calle lateral para aliviar la congestión.
A principios de marzo, además, se inauguraron las obras por las que se construyeron dos dársenas que son utilizadas tanto para el transporte público de pasajeros -donde opera la línea comunal 511- como para autos.
Sin embargo, Guerreo no cree que una mejora en la infraestructura sea una solución definitiva. "El tránsito es un fluido que ocupa todos los espacios”, postula. Y pone como ejemplo el cuarto carril de la General Paz, que en pocos meses volvió a quedar colapsado en los horarios más complicados.
Por eso, espera que el cambio de sentido de circulación redunde en una reducción de los tiempos termine generando costumbre en los automovilistas cuando se retire a los inspectores.
Caos
Otra zona que sufre actualmente el caos de tránsito es la de la ruta 25 y la calle Chubut, en Villa Rosa. Se debe al cierre por obras de la calle Chacabuco.