La composición del Concejo Deliberante (HCD) quedó modificada a gran escala en comparación al último viernes y si bien tiende a favorecer al oficialismo, promete debates calientes y votos con incertidumbre.
Ahora Cambiemos cuenta con Sebastián Neuspiller (ocupa un puesto en la Superintendencia de Salud de la Nación, ¿seguirá en Pilar?), Claudia Zakhem, Carmen Murguia, Gustavo González y Juan Manuel Quintana (estos últimos ocupan las bancas de Miguel Gamboa y Gabriel Lagomarsino, respectivamente, ambos con licencia), el reelecto Gustavo Trindade, Jesica Bortule, Analía Leguizamón, Carlos Arena (seguiría en el Ejecutivo) y Mariel Ros.
El diálogo entre el intendente Nicolás Ducoté y el diputado bonaerense Jorge D’Onofrio, muestra sus frutos y en concordancia con el oficialismo, como lo hicieron ayer los massistas de 1País, intentan reinventarse y desde el propio gobierno ya los llaman “los aliados”.
Allí estarán sentados los flamantes ediles Claudia Juanes y Flavio Álvarez, que se suman a Adrián Maciel, Daniel Liberé e Inés Ricci, sector donde también podría ubicarse, a Nicolás Darget.
Del otro lado quedó el bloque de Unidad Ciudadana, compuesto por los reelectos Federico Achával y Santiago Laurent, que sumaron a Lizzie Wanger y María Laura González.
A ese bloque, se sumarían a través de interbloques, el exmassista Silvio Rodríguez y Juan Pablo Roldán, que tendrían unibloques y se sumarían al kirchnerismo.
De la misma manera, trabajará Nicolás Tabárez, quien asumió su banca tras la renuncia de Achával a su mandato 2015-2019 y lo completará, sin descartar que pueda ser aliado en las decisiones de ese interbloque que pasaría a ser de siete ediles.
Quien ingresó por la lista de UC, pero ya anunció que tendrá su bloque unipersonal con el nombre PJ Justicialista y dijo que no se incorporará a ningún interbloque, es José Molina. Hombre que vuelve al HCD, donde estuvo durante 12 años y si bien se para en la oposición, deja señales de que su barca navegará entre puertos más cercanos a Cambiemos.




