La Jefatura de Gabinete municipal será, desde ahora, una pieza clave para el rumbo del gobierno de Nicolás Ducoté. Es que la nueva versión del organigrama, que presentó esta semana el intendente, pone en manos de la cartera conducida por Juan Pablo Martignone todos los resortes técnicos y jurídicos centrales para el desarrollo urbano del distrito.
Desde ahora, el área manejará la planificación territorial y, con ella, el control de las principales inversiones que podrían radicarse en el distrito, que tiene al desarrollo inmobiliario como uno de sus principales motores.
El nuevo armado del organigrama le dio a la Jefatura de Gabinete el control de las cuatro áreas fundamentales para la radicación de esas inversiones. Son la Subsecretaría de Planeamiento y Desarrollo Urbano, y las direcciones de Obras Particulares, Catastro Técnico y Tierras.
Todas esas áreas estaban hasta ahora bajo la órbita de Obras Públicas. De ese modo, la cartera conducida por Agustín Casal es una de las que más pierde en cantidad y peso de las áreas que desaparecen o cambian de órbita junto con las de Producción y Transporte (ver página 3).
El traspaso de las áreas de desarrollo urbano a Gabinete se da en el marco de la definición de la estrategia de desarrollo por parte del gobierno.
Por un lado, implica el inicio de un diálogo para la elaboración de un nuevo código urbano que reemplace el actual, vigente desde 1985, aggiornado hasta ahora a fuerza de parches y, sobre todo, de excepciones.
A la vez, trascendió que uno de los proyectos de ordenanza que podría enviar el Ejecutivo al Concejo en los próximos días tendría como tema central el proceso de permiso para la radicación de nuevas inversiones inmobiliarias, con una mayor cuota de poder en el gobierno central.
Servicios
Otra de las claves de los cambios que anunció Ducoté el último jueves pasa por los servicios públicos, una de las áreas en las que más le costó hace pie en sus primeros siete meses de gestión y que más reclamos acumula.
En ese aspecto, la cartera conducida por Analía Leguizamón perderá todas las áreas vinculadas con el manejo de los residuos, el punto más flojo de su gestión. Por lo demás, la secretaría quedará ahora mucho más recortada: conserva el alumbrado público -tercerizado en la mayor parte del distrito en manos de la empresa Lesko-, el mantenimiento de los espacios verdes y no mucho más.
Ducoté decidió crear una Agencia de Tratamiento de Residuos. Absorberá la subsecretaría de Control de Servicios de Higiene Urbana y las direcciones de Planeamiento y Disposición y de Higiene Urbana.
Pese al recorte de responsabilidades, la funcionaria –que responde a la estructura política del vice jefe de Gobierno Porteño, Diego Santilli-, se quedaría en el cargo.
Con ese giro de timón, Ducoté aspira a dinamizar la gestión de limpieza, principalmente de recolección de residuos de poda, que se acumulan en los barrios y generan reclamos crecientes.
Además, el intendente impuso un achicamiento drástico. En total, fueron 39 las áreas que directamente desaparecieron y otras 14 las que cambiaron de conducción. La primera medida implica también un recorte en el gasto salarial de los funcionarios, que había crecido exponencialmente en los últimos meses.
Cultura
Uno de los cambios anunciados por el gobierno fue la creación de una Dirección de Cultura. Este área reemplazará a la de Cultura popular, que fue desmembrada. Aún no tiene funcionario a cargo. Walter Turco, que comandó la dirección desafectada, seguirá en el gobierno, pero a cargo de un "programa específico”, según se informó.