Con la primera mitad del año definitivamente en el pasado, y con el gobierno municipal ya sin el traje de estreno puesto, el Concejo Deliberante se prepara a debatir una agenda de temas que pondrán a prueba la muñeca política del oficialismo.
Con un bloque minoritario de seis concejales, a los que se suma la mano del peronista Gustavo Trindade, el gobierno va en busca de nuevas herramientas con la obligación de seducir opositores que acompañen.
Del otro lado, en tanto, diferentes bloques intentan imponer sus propias agendas, también con la necesidad de buscar consensos para superar las divisiones internas, que se irán haciendo más marcadas cuanto más se acerquen las elecciones del año que viene.
Planeamiento
La ordenanza con la que el gobierno plantea cambiar la forma en la que se tramitan las inversiones inmobiliarias está llamada a ser la madre de todas las batallas.
La intención esgrimida por el Ejecutivo es facilitar los trámites y, sobre todo, transparentar uno de los resortes del Estado más sospechados de corrupción.
Para eso, plantea centralizar la toma de decisiones en un área única y bajo la mirada de un consejo asesor formado por expertos que, según el texto de la ordenanza, tendrá amplias facultades. Incluso para decidir en casos excepcionales.
Desde la oposición ya encendieron las alarmas frente a lo que muchos consideran la quita por parte del Ejecutivo de funciones que son inherentes del Concejo.
Por eso, mientras el gobierno trabaja para convencer opositores de acompañar la iniciativa, lo cierto es que por el momento hay dudas incluso entre algunos concejales de Cambiemos.
Por lo pronto, mañana por la tarde, la comisión de Obras Públicas del deliberativo volverá a recibir al jefe de Gabinete, Juan Pablo Martignone, para discutir el tema por segunda semana consecutiva.
Vuelto
El gobierno de Nicolás Ducoté quiere marcar la cancha legislativa con una batería de proyectos. Además del ya explicado para regular el planeamiento urbano, habrá otros, entre ellos el que busca poner orden en el negocio de la diversión nocturna y otro que unificaría las áreas municipales de seguridad.
Mientras tanto, la oposición, fragmentada pero mayoritaria, trabaja por imponer su propia agenda que se traduce en iniciativas que podrían traer algún dolor de cabeza al gobierno.
La interpelación del intendente Nicolás Ducoté es una de ellas. La propuesta fue presentada por varios bloques del peronismo y acompañada por el Frente Renovador. Pide que el jefe comunal concurra al recinto para explicar sus dichos acerca de que muchos empleados municipales "son delincuentes”.
La noticia de que el actual subsecretario de Ingresos Municipales, Juan Carlos Mairano, está siendo investigado por supuestos delitos económicos calentaría más la cuestión.
El boleto estudiantil, presentado por la Juventud Peronista, es otro de los proyectos en danza. Se trata de crear un fondo para subsidiar el 100% del pasaje en las líneas de colectivos locales para los universitarios pilarenses.
La iniciativa, que tendría las manos para aprobarse por mayoría el jueves que viene, no cuenta con el apoyo del intendente, que cree que recién podría incorporarse el año que viene. Su demora o incluso un veto total o parcial, abriría otro foco de conflicto.
A esto se suma la posible insistencia de un sector de la oposición con la ordenanza que prohíbe los despidos de municipales. La norma había sido vetada tras su aprobación y hay quienes quieren ir en busca de las 16 manos que hacen falta para ponerla en vigencia. Sin embargo, los números ya no serían los mismos, por lo que, si el expediente prospera más allá de la comisión, podría ser una muestra de las grietas que también recorren la oposición.
Claves
Dos funcionarios son clave para la relación entre el Concejo Deliberante y la administración Ducoté. Es que si bien la explicación de los proyectos queda en manos del jefe de Gabinete Juan Pablo Martignone, las negociaciones tras bambalinas con la oposición son materia del secretario de Gobierno, Diego Ranieli.