El presidente del bloque massista del Concejo Deliberante, Adrián Maciel, manifestó su preocupación por “las presiones” que podría ejercer el gobierno municipal para evitar que vuelva a votarse la ordenanza que le prohíbe al intendente despedir trabajadores hasta fines del año que viene.
La norma, que fue vetada por el intendente Nicolás Ducoté, volverá a tratarse en el recinto. Y si consigue el apoyo de los dos tercios de los miembros del Concejo Deliberante -16 de los 24 ediles- quedará vigente de hecho sin que el gobierno pueda modificarla.
En la primera votación, en la que cada uno de los ediles manifestó su posición en voz alta, el proyecto del Frente Renovador obtuvo más votos de los que ahora necesitaría. De hecho, solo se manifestaron en contra los seis concejales de Cambiemos y el filomacrista Gustavo Trindade.
De todos modos, Maciel reconoció que “ahora hay que lograr los consensos nuevos, por las presiones que puedan recibir los compañeros de otros bloques”.
En una entrevista radial, Maciel advirtió que “hay que ver cómo vuelven a votar y las ausencias que haya” en la sesión en la que se trate de nuevo el polémico expediente. En ese sentido, opinó que aunque otros espacios acusan al massismo de cogobierno, “hay otras fuerzas del llamado justicialismo que sistemáticamente acompañan las decisiones del gobierno antes de discutirlas, incluso, más ordenadamente que su propio bloque”.
En ese sentido, subrayó que hay “dudas sobre si esos bloques acompañarán o no. Hay algunos que están adoctrinados por el Ejecutivo”, acusó, aunque pidió que “prime la cordura”.
“El veto de la ordenanza es un agravio a lo que el cuerpo legislativo representa, que son los votantes pilarenses”.
ADRIÁN MACIEL.