El artista plástico Alejandro Marmo inauguró ayer un mural del padre Carlos Mugica, al cumplirse 42 años de su asesinato. Para “el cura de los pobres”, eligió la pequeña plazoleta del corazón del Kilómetro 50 y reunió a buena parte del peronismo de Pilar.
El acto también entregó una pequeña perlita: la primera foto pública juntos de Humberto Zúccaro y José Molina, justo un día después de que ambos empezaran a reconocer que han reestablecido su relación, al menos la política, tras la sangrienta interna del Frente para la Victoria el año pasado.
Unas 100 personas, mayormente dirigentes y militantes, coparon el diminuto espacio para la apertura de la escultura de hierro, réplica del mural empezado en la porteña Avenida 9 de Julio y confeccionada por Marmo en el nuevo centro cultural Arte en las Fábricas.
El cura Gabriel Micheli, de Carabassa, pidió “superar las diferencias e integrar a todos los barrios”. Además agregó: “Este es el legado que nos dejó Carlos (Mugica), el legado de la integración. Desde la misma dignidad lograremos la igualdad”. Tras la bendición del monumento y el rezo de un “Padre Nuestro”, se pidió una bendición a la Virgen de Pilar.
“Caminar en la transición, debemos hacer un puente para que nos demos cuenta de que las diferencias que tenemos son superficiales”, agregó luego en el discurso el padre Gustavo Valenzuela (Moreno).
Para finalizar, Marmo tomó el micrófono para hacer una observación: “Delante del mural hay un McDonald’s, podríamos decir que es una representación de la fantasía de un mundo perfecto donde no hay asimetrías. Pero sí existen, hay dos asimetrías diarias que vive Pilar y es eso lo que va a representar la convivencia de Mugica (obra) y el fast food”.
Del acto también participaron los concejales Santiago Laurent y Federico Achával, el defensor del Pueblo Juan Pablo Trovatelli, el abogado Tomás Pérez Bodria, y distintos referentes de agrupaciones peronistas.