Tal como suelen repetir los funcionarios del Gobierno nacional, también en Pilar señalan que el segundo semestre será mucho mejor que el que está a punto de terminar.
Más recursos y una gestión más afianzada son las claves que, allá y aquí, esgrimen los funcionarios para alentar la esperanza en un horizonte que ahora aparece más cercano.
Ayer, en su charla con periodistas de medios gráficos y audiovisuales reunidos en el primer piso del palacio municipal, el intendente Nicolás Ducoté manifestó que en la segunda mitad del 2016 habrá “mayor cantidad de recursos y mayor capacidad para hacer”.
“Cuando llegamos, Pilar tenía presentados solo cinco proyectos en Nación y Provincia y tenemos que presentar 300. Queremos meter muchos proyectos porque confío en la capacidad que va a tener el Municipio. No nos puede pasar encontrarnos con plata y no tener proyectos preparados”, apuntó el jefe comunal.
Ducoté adelantó que “la Provincia se comprometió a cancelar este año la deuda que mantiene con Pilar” por lo que destacó: “Si ahora invertimos tiempo en el desarrollo de proyectos en el segundo semestre debería haber mayor efectividad en la acción del Estado en cada localidad”.
De todos modos, admitió que el desafío es grande y la demanda difícil de satisfacer rápido: “Hay 9.300 calles de tierra. Tenemos la propuesta de mejorar la transitabilidad de mil este año, por lo que 8 de cada 9 no van a ver mejoras”, señaló.
De todos modos, relativizó las quejas vecinales por el estado de las calles. “Recorrí la ruta 34, que decían que era intransitable, y no es cierto. Conté 11 baches por los que hay que bajar la velocidad, pero no es un desastre”, dijo.
“Los testimonios de los vecinos de que no se puede entrar a las calles en algunos casos son ciertos, pero no en las 9 mil cuadras. Cuando llueve poco, la mayoría de las calles son transitables”, diferenció.
A la vez, adelantó que al cumplir seis meses de su gobierno evaluará el desempeño del gabinete y admitió que “van a ser necesarios reacomodamientos” que podrían incluir cambios de nombres.
Por otro lado, señaló que la deuda heredada de la gestión de Humberto Zúccaro sigue pesando en las decisiones cotidianas. “Hoy tuve que decir el destino de un millón de pesos entre realizar obra nueva o pagar deuda”, graficó, aunque no dio a conocer la decisión final. Por otro lado, dijo que esa no es “una excusa” para no avanzar.