María Cardozo, auxiliar que trabaja en la Escuela 1 desde hace 24 años, decidió en la mañana de ayer encadenarse en la entrada del edificio, hasta que se le devuelva lo descontado. “Tenemos derecho a hacer paro o retención de tareas. En el cajero no tenemos nada, con los débitos del banco se vaciaron las cuentas…”, expresó.

