El grupo de humor gráfico Eameo es uno de los más famosos de las redes sociales, con unos 250 mil seguidores en Twitter y más de 700 mil fans en Facebook.
Esta semana, por segunda vez sus creativos recurrieron a una famosa (y polémica) foto de campaña de Nicolás Ducoté y María Eugenia Vidal caminando en el barro, teniendo veredas secas.
Esta vez, le sumaron a un Mauricio Macri que hacía equilibrio en Santa Fe, donde caminó por el barrio en una recorrida por zonas inundadas.
Noticias
Una de las noticias de la semana fue la aparición de un portal web de “noticias” dedicado a difundir gacetillas del gobierno y a pegarle a opositores que, curiosamente, tenía su dirección en el palacio municipal y su teléfono como parte de la flota del área de Prensa. El último jueves, el tema que ya había trascendido a la prensa real, tuvo su repercusión en el Concejo Deliberante. Acá se ve la banca del concejal kirchnerista Santiago Laurent que, al parecer, estaba leyendo la noticia publicada en El Diario.
Por la vuelta
El año electoral fue para ambos una pesadilla. No solo se desangraron en una interna desgastante para los dos, en un enfrentamiento que los separó tras años de unión, sino que además, fueron desalojados por primera vez del poder. Pero Humberto Zúccaro y José Molina parecen estar repuestos de los golpes, aunque algo magullados. En las últimas semanas, se los volvió a ver caminando los barrios y encabezando algunas reuniones. Y aunque lo hacen por separado, la reconciliación es un secreto a voces.
Un regalo
El concejal Ricardo Male se dará hoy un gusto: firmará ejemplares de su libro “El territorio invisible” en la Feria del Libro. Y para que el evento sea un éxito, durante la semana cursó decenas de invitaciones… vía Twitter. Los “arrobados” fueron ilustres y desconocidos, locales y nacionales. Con una diferencia: a los vecinos de siempre, los invitó a acompañarlo. Pero cuando convidada era una “figura” como Luis Majul o Alfredo Leuco, iba acompañado con la frase “me gustaría regalarte un libro”.
Mitos (?)
El asfalto es un bien escaso en las calles de Pilar. Y remediarlo siempre implica injusticias: ¿por dónde empezar? ¿Quiénes serán beneficiados por la premura y quiénes perjudicados por la tardanza?
Tales preguntas suelen generar mitos que a veces hasta resultan ser reales. Por ejemplo, ahora hay quienes sostienen que los pocos nuevos asfaltos ya beneficiaron a algún miembro del Concejo Deliberante y hasta a familiares directos de funcionarios del gabinete. ¿Será?