El gobierno municipal presentó ayer su presupuesto para este año, el primero de la gestión de Nicolás Ducoté. En rigor, se trata de una ampliación al cálculo del año pasado, que está vigente por no haberse aprobado uno nuevo en los plazos legales.
La ampliación llevará al presupuesto a los 2.513 millones, un 25% más que en 2015. Según definió el propio gobierno, el foco estará en puesto especialmente en la seguridad, la obra pública y la reducción del gasto público.
Contempla una deuda de $330 millones ($276 millones documentados y $60 millones no documentados), herencia de la gestión de Humberto Zúccaro.
En materia de seguridad, lo presentado por el Ejecutivo contempla destinar más del doble de recursos que el año pasado: de los $83 millones del presupuesto 2015 pasa a $173 millones en el presupuesto 2016.
El presupuesto “contempla nuevas fuentes de financiamiento con el fin de invertir en obra pública, la adquisición de bienes de uso y garantizar la prestación de todos los servicios básicos para los vecinos de Pilar”, sostiene el comunicado. Se trata de un endeudamiento de unos 150 millones cuya autorización ya analiza el Concejo.
Una parte de la financiación provendrá de Bapro con $100 millones destinados a infraestructura y $50 millones a maquinaria y patrulleros. La Provincia de Buenos Aires será otra fuente de financiamiento: aportará $144 millones para infraestructura y $60 millones serán destinados a seguridad con el propósito de ampliar la capacidad operativa, señala.
Otra característica del presupuesto presentado ante el Concejo Deliberante es que aumentan un 35% los recursos destinados al sueldo de municipales y existe una significativa reducción del gasto de consumo con la reorganización del gasto de funcionamiento como lo es ahorro del 61% en combustible.
Por fuera del presupuesto, el Municipio también tendrá a su disposición $94 millones de pesos provenientes del Fondo Educativo para transferir a las escuelas provinciales para obra y mejoramiento de servicios y materiales.