A partir de abril, las boletas de tasas llegan con aumento
Se aprobó por unanimidad la ordenanza fiscal. La suba de la tasa inmobiliaria tendrá un piso del 20%. Pero podría llegar al 150% para las viviendas de lujo.
por Diego Schejtman d.schejtman@pilradiario.com
El Concejo Deliberante aprobó ayer por unanimidad la nueva ordenanza fiscal, que comenzará a aplicarse desde abril con subas promedio del 25% en todas las tasas que percibe el Municipio.
De hecho, la de Mantenimiento de la Vía Pública y Servicios Generales (MVPSG), que grava a los inmuebles registrados en Pilar, tendrá un aumento general del 20%, que podría llegar al 50% en el caso de las viviendas multifamiliares y hasta el 150% en las casas más lujosas, en estos últimos casos merced a un revalúo de las propiedades.
De todos modos, la administración de Nicolás Ducoté obtuvo el permiso para aumentar esa tasa en un 10% adicional en caso de que la inflación dispare algunas variables críticas.
En tanto, hubo modificaciones en las tasas de habilitación para incentivar algunas actividades y desalentar otras, se aumentaron de manera progresiva los montos fijos de Seguridad e Higiene para los pequeños contribuyentes y se mantuvieron las alícuotas para grandes empresas, que tributan de acuerdo a la facturación por lo que es espera una suba atada a la inflación y un eventual aumento de la actividad.
Un último debate se dio en torno a la tasa vial, que grava los combustibles líquidos y el GNC. Un sector de la oposición buscó derogarla, pero la mayoría optó por dejarla vigente hasta fin de año, con un 20% de aumento (ver página 3).
Por lo demás, en términos generales, el esquema tributario que se aprobó ayer es muy similar al que estuvo vigente durante el 2015, con un retoque en los montos.
El oficialista Gabriel Lagomarsino, que tuvo a su cargo la exposición general de la ordenanza, lo planteó en estos términos para pedir los votos de la oposición peronista: “Es casi una copia fiel de la del año anterior”.
En rigor, el proyecto original del oficialismo sufrió una serie de modificaciones –algunas sustanciales- durante el mes y medio que demandó el debate.
Ayer, todos reconocieron el espíritu conciliador que mostró Cambiemos en el trámite legislativo, aunque en realidad no tuvo más remedio. Es que en minoría, el oficialismo se vio obligado a negociar con múltiples vertientes opositoras, todas interesadas en dejar su firma en la ordenanza definitiva.
El kirchnerista Santiago Laurent se refirió a ese aspecto con una mirada particular. Sostuvo que el texto original estaba “plagado de trampas” que la oposición debió desarmar una a una para evitar que, al final del proceso, los aumentos terminarán siendo mucho mayores que los anunciados por el gobierno.
El límite del 150% solo para las viviendas de lujo y establecer un único aumento por año en base a la nueva Unidad Arancelaria del Colegio de Arquitectos, utilizada en la base imponible del ex ABL van en ese sentido.
También se incorporó un castigo tributario en Seguridad e Higiene para empresas que despidan personal.
Ese trabajo horizontal en la comisión de Hacienda también se reflejó en la sesión de ayer en un debate extenso –unas tres horas- que tuvo a la mayor parte de los concejales pasando al menos una vez por el uso de la palabra.
De todos modos, cerca de la mitad de ese tiempo, la discusión no pasó por la recaudación de tasas ni el uso de los fondos públicos, sino que giró en torno a la política nacional. Desde Cambiemos y sus aliados, arreciaron las críticas al gobierno anterior y desde el peronismo respondieron con diagnósticos apocalípticos como resultado de las medidas tomadas por Mauricio Macri en sus primeros 100 días de gobierno (ver página 3).
Los nuevos valores de las tasas estarán reflejados en las boletas que llegarán a partir de abril a manos de los contribuyentes. Y su cobro permitirá al gobierno adecuar los recursos que, en sus cálculos, necesita para llevar adelante su plan de gobierno durante los próximos 8 meses del año.
25%
es el promedio de suba de las tasas según el cálculo realizado por el oficialismo.
Excusas
Tras la aprobación de la ordenanza fiscal por unanimidad, la oposición coincidió en que ahora el gobierno “no tiene excusas” para gestionar.