El Concejo Deliberante y la Asamblea de Mayores Contribuyentes votarán este viernes la nueva ordenanza fiscal y tarifaria que impulsa el gobierno de Nicolás Ducoté. En caso de ser aprobada, la norma regirá desde abril, con lo que el Municipio comenzará a facturar ya con los nuevos valores.
Los concejales, constituidos en comisión, volvieron a analizar ayer el expediente, que regresó a la sede del deliberativo con los cambios que se habían consensuado entre los bloques de la oposición y el Ejecutivo.
Algunos de los más importantes apuntan a poner un límite del 20% de aumento de las tasas domiciliarias para los sectores de menores ingresos, aunque las viviendas de lujo podrán tener incrementos de hasta el 150% merced al revalúo de las propiedades.
De todos modos, se autorizó al Ejecutivo a aumentar un 10% adicional en caso de que los costos de insumos críticos continúen en alza, en lo que constituye una cláusula gatillo.
La ordenanza comenzó a ser analizada a principios de febrero por un Concejo que debió suspender el tradicional receso de verano. Es que la asunción del nuevo gobierno de Nicolás Ducoté a fines del 2015 planteó la necesidad de discutir las herramientas económicas y de gestión en plazos diferentes a los acostumbrados.
Con un Concejo con abrumadora mayoría de la oposición, el gobierno se vio obligado a negociar cada punto de la ordenanza con la intención de que se apruebe.
Incluso, tuvo que resignar la intención inicial de poner en vigencia los nuevos valores desde marzo por la presión mayoritaria para seguir estudiando los cambios en el texto.
De hecho, algunos concejales admitían ayer que hasta el viernes podría haber algunos cambios más en el proyecto final.
El último que intentó hacer el gobierno, sin embargo, no pasó el filtro. Se trató de una suba adicional del 5% en varios tributos –salvo en Mantenimiento de Vía Pública y en Seguridad e Higiene- para hacer frente a los nuevos sueldos municipales acordados en paritarias. Pero la oposición no convalidó ese cambio. l