Amantes de la música y las redes sociales, con interés en el estudio y baja participación política. Así define a los jóvenes de Pilar un informe difundido por la Defensoría del Pueblo, que advierte además sobre la precariedad laboral, la vulnerabilidad frente a la violencia institucional y los excesos como forma de diversión o, incluso, de escape de la realidad.
Presentan la primera radiografía de la juventud en Pilar
La realizó la Defensoría del Pueblo, a través de una encuesta realizada en distintos barrios. La precariedad laboral y la vulnerabilidad a la violencia, dos datos que preocupan.
Los datos se desprenden de la primera parte de una encuesta realizada entre 130 jóvenes, de 14 a 35 años, de diferentes localidades de Pilar y "distintos contextos y situaciones socio económicas”, señalan las conclusiones. Las entrevistas se realizaron en el barrio Pinazo, de Del Viso, la plaza 12 de Octubre, de Pilar, y campus de la Universidad del Salvador (USAL).
"El objetivo de este estudio ha sido arribar a un diagnóstico sobre la situación actual de los jóvenes de Pilar con datos precisos”, indica el informe, que consta de 40 páginas.
El nivel educativo de los encuestados varía por grupo etario. El 100% de los que van 14 a 15 años, estudian actualmente. La cifra baja al 87% si el universo se extiende a los 18 años. En tanto, el 48% de los jóvenes de 18 a 35 no estudian.
En cuanto al trabajo, cerca del 70% de los encuestados dijo tener empleo, la mitad de ellos en negro y solo el 19,2% en blanco. El resto, dijo estar desocupado. La amplia mayoría cobra menos que el salario mínimo.
En cuanto a la violencia institucional, otro aspecto de la vulnerabilidad juvenil, el informe divide los datos entre los encuestados de Pinazo y los de Pilar. En el primer grupo, el 30% afirmó haber sufrido alguna vez violencia por parte de las fuerzas de seguridad. En el otro, la proporción bajó al 19%.
En ese sentido, la mayor parte de los jóvenes entrevistados –más del 60%- percibe a las fuerzas de seguridad como una ayuda, mientras que el resto las ve como una amenaza.
Las quejas por el estado de las calles, la seguridad, la falta de higiene en el espacio público y la salud son las respuestas más mencionadas entre lo que los jóvenes consideran sus derechos vulnerados.
Y mayoritariamente creen que la queja individual es el camino para restablecerlos, aunque también un porcentaje menor –que crece en Pinazo por sobre Pilar- apuesta a las medidas colectivas directas, como los cortes de ruta.
Pero una tendencia que el informe califica de "muy llamativa” es la del "escrache” por las redes sociales.
También en materia política la participación es baja. El 79% de los jóvenes de 16 a 18 años que pueden votar de manera voluntaria, prefirió no hacerlo en las elecciones del año pasado, mientras que la mitad de los encuestados cree que el voto debería ser optativo.
En tanto, solo el 16% participa de un centro de estudiantes y el 23% lo hace de alguna organización comunitaria.
"Desde la Defensoría del Pueblo de Pilar nos comprometemos a seguir ampliando éstos y otros estudios a lo largo del tiempo”, concluye el informe.
Y hace un "importante llamamiento al Estado y a la sociedad a desarrollar políticas públicas para, por y con los jóvenes mediante una escucha atenta”.
55,1%
de los encuestados admitió que recurre a los excesos con el fin de divertirse. Otro 27,6% lo hace como vía de escape a otros problemas.
72,1%
son usuarios activos de redes sociales. Las que más frecuentemente usan son Facebook y WhatsApp.