Con el voto de la mayoría del Concejo Deliberante (HCD), se aprobó ayer la creación del Instituto de la Audiencia Pública municipal, que brinda la posibilidad a los ciudadanos de emitir su opinión sobre las decisiones del gobierno.
Audiencias públicas: el oficialismo perdió una votación clave
Habilita la posibilidad de que los vecinos emitan opinión sobre las decisiones del gobierno. Cambiemos pretendía devolverla a comisión. Pero dos de sus aliados votaron en contra.
Es un proyecto que había sido presentado en 2014 por el entonces bloque del Frente para la Victoria que integraban Santiago Laurent, hoy en el Frente Pilarense y quien volvió a impulsar el expediente, y Juan Luna, hombre del Movimiento Evita, que a pesar de mantener el nombre del bloque, es uno de los concejales cercanos al gobierno local de Cambiemos, aunque esta vez votó a favor del proyecto que el oficialismo pretendía regresar a comisión.
Con 12 votos a favor y 11 en contra, la Ordenanza 309/16 espera ahora ser promulgada e implementada por el intendente Nicolás Ducoté, aunque viendo la postura de sus concejales, no se descarta la posibilidad de que se recurra al veto.
La normativa habilita un espacio institucional para que todos los ciudadanos o instituciones que puedan verse afectados en un interés particular por una decisión del gobierno municipal, puedan expresar su opinión sobre el asunto ante las autoridades, aunque ésta sea no vinculante.
Para esto existen tres tipos de convocatorias, la que podrá hacer el Departamento Ejecutivo por decreto del jefe comunal, el llamado del HCD a través de una resolución aprobada por mayoría o la que impulsen los propios vecinos a través de una Petición Ciudadana.
Esta última deberá solicitarse por escrito a las autoridades municipales y deberá contar con el apoyo del 1% del último padrón electoral, poco más de 2.000 personas.
Las únicas temáticas del ejercicio de gobierno que no están contempladas, son, presupuesto municipal, estructura orgánica y personal.
Movimientos
El añejo proyecto fue el último en tratarse en la sesión de ayer y el que provocó extraños movimientos de manos. Desde Cambiemos Sebastián Neuspiller solicitó que vuelva a comisión, alegando no haber tenido tiempo suficiente para analizarlo.
Pero cuando le informaron que está presentado desde 2014, se sometió a votación y por amplia mayoría rechazaron que vuelva a "guardarse”.
Pero todo cambió segundos más tarde cuando se puso a consideración aprobarlo, no le sobró nada y terminó 12 manos arriba y 11 abajo.
La nueva ordenanza puede ejercer un fuerte control sobre los actos de gobierno, entre otros aspectos, en materia de servicios públicos y aprobación de proyectos que puedan alterar la vida de los vecinos. Por eso el oficialismo pretendía mantenerlo en comisión.
Sin embargo, no pudo hacer valer su nuevo estatus de mayoría. El proyecto contó con el voto positivo del Frente Pilarense, del Frente Renovador, de Daniel Liberé, Nicolás Darget (Nuevo Peronismo), más Luna y la molinista Marcia González, pese a su alineamiento con el gobierno y en disonancia con sus compañeros de bloque, Juan Pablo Roldán y Marcela González.
Fue una derrota para el oficialismo que terminó perdiendo la votación por impericia propia. Ahora al gobierno le queda la herramienta del veto, a la que seguramente terminará apelando.