El gobierno de Nicolás Ducoté prepara la artillería para volver al Concejo Deliberante a librar la única batalla legislativa que no pudo ganar en sus casi 10 meses de gestión: la del planeamiento urbano.
En los próximos días, el Ejecutivo volverá a presentar una iniciativa para regular el otorgamiento de permisos de construcción y desarrollo inmobiliario, similar a la que fue rechazada a principios de agosto.
Así lo adelantó el secretario de Gobierno, Diego Ranieli, aunque admitió que el proyecto que se está terminando de definir tiene alcances menos ambiciosos que el que no consiguió atravesar el filtro legislativo.
El texto, que se presentará en los próximos días, irá al deliberativo sin los aspectos que generaron más polémica la primera vez, que fueron los que directamente cambiaban la zonificación de amplias porciones del territorio y autorizaban un aumento en los límites de altura para las construcciones.
Sin esos aspectos, lo que queda es el cambio en los procedimientos para la tramitación de los permisos y la derogación de una ordenanza que obliga a obtener el visado del Concejo Deliberante a todo desarrollo que supere los 1.500 metros cuadrados, cumpla o no con los códigos vigentes.
"Eso es arbitrario e innecesario. Vamos a insistir en que se elimine salvo para las excepciones, que sí tendrán que ir al Concejo”, señaló Ranieli.
En cuanto a los procedimientos, no se dieron a conocer aún los detalles. Pero el proyecto original iba hacia una especie de ventanilla única, acercando los trámites de Catastro, Rentas y Obras Particulares para establecer plazos concretos y preestablecidos para los permisos de construcción. Todos esos resortes quedaban bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete.
"Es un tema más que importante porque es un planteo de los inversores que se encuentran con esa dificultad, que desalienta la inversión que necesitamos que llegue a Pilar para dar trabajo y poner en marcha la potencialidad del distrito”, sostuvo Ranieli.
Para más adelante dejarán los aspectos de los cambios de zonificación, aunque dijo que se están empezando a desarrollar con el análisis de los procedimientos. "En algunos casos, habrá audiencias públicas y se invitará a universidades y colegios de arquitectos”, anticipó Ranieli, aunque dijo que ese aspecto "va a llevar más tiempo y una discusión más amplia”.
El proyecto original fue rechazado a principios de agosto en una sesión caliente por una ajustada mayoría. Tan trabadas quedaron las posiciones, que fue clave el desempate del presidente del Concejo, el massista, Osvaldo Pugliese, que hizo uso de su doble voto.
A partir de esa sesión, Ducoté decidió echar del gabinete a todos los funcionarios que respondían a Pugliese, dando por terminado cualquier acuerdo previo. El área de Relaciones con la Comunidad fue totalmente descabezada y sus responsables reemplazados por referentes oficialistas. Ahora, el gobierno parece estar decidido a volver a medir la correlación de fuerzas, esperando un escenario más favorable.
"Es un trabajo que nunca se detuvo. Se llegó a la votación en la que no fue aprobado y ese mismo día se empezó a trabajar en reformular algunas cosas para volver, en estos días, al Concejo”, definió Ranieli en una entrevista radial.