Trabajadores de la empresa Procter & Gamble (P&G) se mantienen en estado de alerta, debido a la sensible reducción de personal experimentado en el último año. Si bien se trata de retiros voluntarios, paredes adentro de la planta afirman que “son despidos encubiertos”.
En total, fueron alrededor de 190 los retiros acordados en el último año, y habría varios más pautados para los próximos meses.
“La multinacional Procter & Gamble, ubicada en el Parque Industrial de Pilar, viene llevando adelante una reducción de los puestos de trabajo, debido a que poco de su producción se realiza en la planta, y ha comenzado un proceso de importaciones”, expresó Dardo Ocampo, miembro del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS, parte del Frente de Izquierda).
El hombre agregó que “a esto se le suman las persecuciones ideológicas y amenazas de despido que vienen siendo constantes a diferentes trabajadores, entre ellos el exdelegado Darío Campo, quien fue candidato a concejal en las últimas elecciones en la lista del FIT”.
Acusaciones
En diálogo con El Diario, Campo afirmó que “los retiros voluntarios son una manera de encubrir despidos. En un predio en el que funcionaban tres plantas, ahora lo está haciendo una sola”.
La tendencia comenzó en diciembre de 2014. Campo opinó que se realiza “por los intentos de mantener los niveles de ganancia, a pesar de tener una menor producción por la baja del consumo desde hace dos o tres años. Nunca quieren perder”. Sobre este año, “la empresa dejó pendientes unos diez nuevos retiros para marzo, pero estamos alerta”.
Además, indicó sobre el nuevo gobierno de Cambiemos que “las empresas están contentísimas, se sienten más fortalecidas para avanzar sobre los puestos de trabajo”.
En cuanto a los trabajadores que siguen en sus puestos, comentó que “hay constantemente intentos por cambiar las condiciones, lo que hace que la comisión interna y el resto de la fábrica estemos en pie de batalla”.
Por otra parte, aseguró que en su caso personal “hay una persecución constante y los que planteamos una resistencia basada en las condiciones de trabajo”. Ya sin su papel de delegado, Campo fue uno de los organizadores de la comisión interna actual de P&G: “Somos parte de una agrupación que se está haciendo desde abajo y significamos una oposición fuerte al sindicato (SOJO). Este año hay elecciones y de alguna forma las empresas también juegan ese partido”.
Silencio
Si bien El Diario intentó comunicarse con la empresa, tanto a la planta local como al 0800 que figura en su página web, no hubo posibilidad de contacto.