El precandidato a intendente por el sciolismo, José Molina, salió ayer a aventar las versiones que alientan un acuerdo con el intendente Humberto Zúccaro, luego que éste volviera al Frente para la Victoria.
“Dejo claro que yo con Zúccaro no voy ni a la esquina. Ya me paré de un lado y voy a seguir. Le faltaría el respeto a todos mis militantes y los vecinos que me abrieron la puerta de sus casas; no les puedo decir ‘me voy con Zúccaro’ después de hablarles un año y medio de nuestro proyecto que es distinto del que está gobernando en Pilar”, dijo en una entrevista radial.
Aunque recordó que en una interna “el que gana gobierna y el que pierde acompaña”, dijo que si fuera derrotado por la lista del intendente en las PASO “y me toca acompañar será a 300 o 400 metros atrás”.
En ese sentido, aseguró que “no trabajaría en un proyecto que en los últimos años le está haciendo muy mal a Pilar, porque no hay gestión”.
A la vez, Molina justificó los elogios que el gobernador Daniel Scioli dedicó al intendente cuando lo acompañó el último lunes en un acto en Pilar.
“Scioli hace lo que tiene que hacer, priorizó políticamente al municipio, y está bien”, dijo, y admitió que le hubiera gustado que Zúccaro “se quedara del otro lado”, aunque dijo que el actual escenario no cambia lo esencial: “Íbamos a ser opositores al Frente Renovador y ahora somos la oposición dentro del Frente para la Victoria”, señaló.