A nivel nacional, el kirchnerismo ordenó sus filas y ya comenzó a hacerlo en la Provincia de Buenos Aires. Pero aún resta saber qué pasará en los municipios y cuántas boletas del Frente para la Victoria (FpV) habrá en cada comuna.
Sin diferencia con las últimas elecciones legislativas, los distintos espacios kirchneristas de Pilar, los ex Unidos y Organizados, no encontraron el “ansiado” acuerdo y, sin consenso, los que tienen intenciones de pelear la intendencia salieron a jugar cada uno por su lado.
Por ahora, solo dos de ellos lo hicieron público. Con la flamante agrupación Victoria Peronista, Eduardo García Caffi ya lanzó su precandidatura, mientras que desde el Movimiento Evita, el concejal Juan Luna hizo lo propio.
En el resto de los espacios hay más nombres con ganas de salir a la cancha, pero esperan que el milagro del consenso se dé, sin la necesidad de medir fuerzas internas. De todas formas, comenzaron a armar algunos bocetos, pensando en salir a dar discusión.
Con un escenario con posibles variables (ver aparte), en el kirchnerismo la única coincidencia es pensar, por ahora, en enfrentar dentro del FpV al sciolismo representado por José Molina. Aunque aún no está claro si en la interna irán los precandidatos con las boletas de Florencio Randazzo y Daniel Scioli o si tendrán que optar por una sola.
“Confío en que vamos a llegar a un consenso y juntos los espacios más referentes del Gobierno nacional enfrentaremos la interna contra otra lista”, señaló García Caffi.
En ese mismo sentido, Luna tiene una mirada parecida: “el consenso va a llegar y seguro el candidato será el que más apoyo tenga al momento del cierre de lista”, disparó.
2
Son las listas que desde el kirchnerismo creen que habilitarán en cada municipio, para no repetir la mala experiencia de la elección porteña.
El dato
Si bien esperan que se decida cómo serán las boletas del Frente para la Victoria, el kirchnerismo pilarense “duro” confiesa que si hay que elegir irían con la de Florencio Randazzo.
EXPECTANTES
Los K y las dudas del intendente
Desde el seno del kirchnerismo reconocen que la posibilidad que Zúccaro vuelva a las filas del Frente para la Victoria (FpV), les cambia el escenario. “Reconocemos su fuerza y aparato”, aseguraron y remarcaron que si el jefe comunal decide irse del massismo y regresar al FpV, ellos lo esperan en la interna. En el mismo contexto, los kirchneristas dudan que si el mandatario regresa, el sciolista José Molina siga en carrera.
Para los referentes de los espacios del kirchnerismo locales, cambiaría el contrincante de la interna y las boletas habilitadas serían la K y la de Zúccaro.
Aunque para la estrategia electoral, en algunos sectores piensan que sería una gran ventaja una interna contra los dos, pensando en que entre Zúccaro y Molina “pelean por el mismo voto”, mientras que el voto kirchnerista sería capitalizado por su espacio.
Y si bien reconocen que ambas internas serían muy duras y que las diferencias con ambos son grandes, afirman que el salto de Zúccaro sería un cimbronazo muy fuerte al escenario que hoy está planteado dentro del espacio.
“Pero sabemos que nosotros somos quienes verdaderamente representamos al proyecto”, se consuelan.