Atlético fue demoledor en la calle Ituzaingó y avanzó por primera vez en su historia a las semifinales del Torneo Provincial de Clubes de Buenos Aires.
El Rancho liquidó la serie de cuartos de final con dos goleadas consecutivas. El domingo fue 78-49 para decretar el 2-1 que lo depositó entre los 4 mejores.
Ahora se volverá a ver las caras con un equipo de Olavarría, pero de otra jerarquía. Lo espera El Fortín, que fue el mejor de la Zona Sur y se llevó el número 3 de la general.
Atlético, por diferencia de tantos fue el 2º y por eso, volverá a contar con el decisivo factor de localía en un eventual desempate.
El tercer juego de la serie comenzó mucho más complicado que el segundo punto. La tensión de definir una serie y sin los conductores naturales en cancha le sembró algunas dudas al conjunto pilarense.
Además, Ferro se activó con Américo (sus 8 puntos en el primer cuarto) y el Gigante Vázquez para complicarle el panorama. Lucas Bertolotti se erigía en figura defensiva (4 tapas) para hacer reaccionar al Rancho y sumaba un par de puntos, para acoplarse a Ballicora y Agustín Laugas. Así quedaban 16-16.
El bajón de tensión de Atlético se acentuó en el arranque del complemento y el Carbonero pasó al frente con una máxima de 21-16.
Un doble de bandeja pasada de Leandro Riambau cortó la sequía ofensiva y el ingreso de Lucas Orsino fue revitalizador. El Tubo sacó faltas y sumó desde la línea, para comenzar la estampida pilarense.
El tramo final del segundo cuarto fue un concierto de Atlético. Triples de Orsino y Michelini hilvanaron un 18-0 que ponía el juego 34-21 en el entretiempo.
Lo liquidó
En el tercer acto, se repitió la historia del sábado. El Rancho aceleró a fondo, con Riambau y Michelini encendidos para estirar la brecha a 57-36.
En el último acto, Atlético no le dio respiro defensivo a su rival. Por eso no hubo ningún atisbo de reacción de un Ferro que fue pura impotencia.
Cuando la visita podía sumar algún doble, le contestaba Atlético con triples (Riambau y Orsino), descarrilando definitivamente la ilusión de Olavarría. El cierre fue para ponerle el moño a la fiesta del Rancho, con la cantera en la cancha.
Matías Morales, Germán Gómez y Gabriel González entraron y lograron levantar a la tribuna con sus primeros aciertos ofensivos en un playoff de Primera División.
Los hermanos Agustín y Nicolás Laugas cerraron en cancha para darle descanso a los titulares, que ya tenían la cabeza en la semifinal que se viene el próximo viernes. Otra vez en Olavarría.
22-0
Fue la corrida espectacular de Atlético entre el cierre del primer tiempo y el inicio del segundo, para torcer definitivamente la historia del desempate. El Rancho pasó de perder 16-21 a escaparse 38-21.
Histórico
Atlético se metió por primera vez en su historia en las semifinales del Provincial de Clubes de Buenos Aires. Sus mejores campañas hasta la 2014/15 se habían quedado en cuartos de final.
Impares
Los años impares de esta década le caen bien a los equipos de Pilar en el Provincial. En 2011 fue Sportivo el que alcanzó las semifinales (luego llegaría al Federal por invitación) y en 2013 fue Derqui-Monterrey. La Fusión terminó metiéndose en la final y logrando el ascenso al Federal, pese a que desistió de jugarlo.
Resonancia
Thomas Lynn se realizó ayer una resonancia para conocer la real dimensión de su dolorido hombro izquierdo (que ya se lesionó en el Oficial de la ABZC). En los próximos días tendrá los resultados para saber si podrá estar en las semifinales.
Leandro Hasenauer
“Somos muy fuertes”
Leandro Hasenauer se puso el traje de conductor por necesidad y terminó como figura de Atlético. “Hacía tiempo que no jugaba de base, pero estoy para dar una mano donde sea. Me tocó ordenar y no tomar tanto protagonismo en cuanto a los tiros. Pero mientras se gane, no tengo problemas”, destacó el Mago.
“Estaba complicado en el primer cuarto, en el segundo se nos abrió el aro y sacamos diferencia. Y en el tercero salimos con todo, concentrados como si estuviera 0-0. Fue importante poder cerrarlo, porque estábamos con un par de bajas”, reconoció el derquino.
“Estoy contento porque de local somos muy fuertes y pudimos sacar adelante un duro playoff”, agregó.
“Una lástima lo de Tomy (Lynn), que no sabemos si llegará al próximo playoff. Ojalá en el próximo cruce estén Facu (Romani) y Tomy, así estamos completos”, señaló sobre los bases.
Sobre la semifinal, Leo anticipó: “Nos tenemos fe porque la localía es importante en este torneo.”
Lucas Orsino
“Llegar a la final”
“Allá llegamos sobre la hora, se nos complicó, pero en Pilar sabemos que somos fuertes y no podemos perder. Y volvemos a tener localía en semifinales”, analizó Lucas Orsino la serie que pasó y la que vendrá en el horizonte del Rancho.
“En Olavarría no nos salía nada en defensa, ni en ataque. Acá marcamos bien, metimos. En ataque somos diferentes”, destacó.
“Marcamos a los dos mejores de ellos, De Biase y Santana, que en la ida nos hicieron desastres. Eso nos mató. La clave fue defender a esos jugadores y liquidarlo cuanto antes”, explicó.
El Tubo también subrayó las variantes del plantel para sobreponerse a las bajas de Lynn y Romani.
“Cuando se nos lesiona alguno, alguien responde.
Sea de los titulares o desde el banco, siempre respondemos. Eso quiere decir que somos un equipo y estamos para cosas grandes”, sentenció.
Y sobre la semifinal anticipó: “ Queremos llegar a la final. Tenemos que aprovechar que volvemos a tener localía.”
Jorge Urquiza
“Estamos en camino”
Jorge Urquiza disfrutó como pocos y se fundió en un abrazo con todos tras el pase a las semifinales.
“Es histórico para el club. Empezamos hace 14 meses y teníamos en la cabeza jugar una liga nacional. Nunca pensamos que podría estar tan cerca”, explicó las razones de su exultante festejo.
“Logramos un paso importante. Por ascenso directo o por invitación, estamos en el camino”, destacó.
“Ahora iremos a batallar a Olavarría con nuestras armas. Con las limitaciones y virtudes que tiene este plantel”, señaló.
“Estoy muy feliz. Se lo merecen los jugadores, los dirigentes que han hecho un esfuerzo enorme. A esperar qué podemos traernos de Olavarría”, resumió.
“El corazón del equipo. Sin Facundo Romani y Thomas Lynn, el equipo pudo dar vuelta una serie que estaba complicada. El sistema (1-2) es perverso, te pone la soga al cuello y pudimos darlo vuelta sin dos jugadores en la misma posición”, sostuvo el entrenador.