Naivirt: “Fue una verdadera locura”
El Dakar 2015 duró poco para Roberto Naivirt. A un año de haber completado por primera vez la carrera más exigente y famosa del planeta, el Panadero de Del Viso se vio forzado a abandonar en la 2ª Etapa, pero su figura tuvo la misma o mayor difusión que en ediciones anteriores.
Varado en el desierto de San Juan y al borde de la deshidratación, optó por beber su orina para no entrar en pánico. Esa odisea se convirtió en una de las historias más destacadas de esta edición del Rally Dakar.
El delvisense subrayó que nunca imaginó “que podía ser tan duro”. “Creo que ni los organizadores se lo imaginaron. El problema se originó porque el camino se volvió intransitable. Fue como una carrera de pista en la que los primeros 20 autos van por el asfalto y los 20 de atrás por el campo de al lado. No es una carrera justa”, graficó.
“Se vio de todo en esa etapa. Fue una verdadera locura. Nunca vi algo así. Había huellas de 50 centímetros de profundidad”, contó, en una distendida charla con La liga, en la que manifestó su intensión de volver a correr en 2016.
-¿Todavía dura la bronca por el abandono?
- La bronca sigue y calculo que durará mucho tiempo. Estoy tranquilo porque sé que no fue culpa nuestra y dejamos todo para poder seguir, aún con la locura y el vértigo de la carrera. La única forma de apaciguar la bronca es aislarme del Dakar porque sé que tendríamos que estar ahí y no podemos estar por negligencia de la organización o de quien armó la hoja de ruta.
-No fuiste el único que cargó contra la organización después de la 2ª Etapa, ¿creés que estuvo mal diagramada?
- Entiendo que hay culpa de la organización o de quien armó la hoja de ruta. Nunca tuvieron en cuenta que se iba a deteriorar el camino de esa forma. Igual se podía ir corrigiendo sobre la marcha como hicieron con las motos ¿Por qué los autos no? Si veníamos padeciendo lo mismo y por un tramo más difícil. Estuvimos a 20 kilómetros del final de la etapa.
-Volviste a pasar la noche en el desierto, ¿cómo fue esa experiencia?
- Largamos la etapa a las 9 del lunes, nos quedamos y a las 9 del martes ya estábamos sin agua. Quedamos parados sin combustible. Alejandro (Schilling, el navegante) fue a un médano para ver si teníamos señal, porque ya estábamos cerca de la ciudad. Me puse a trabajar en la camioneta y el calor era altísimo, cerca de 40 grados. No había agua por ningún lado. El momento era crítico y me desesperé. Tomé la decisión de orinar en una botella y beber para no entrar en pánico. Ese era el mayor miedo, porque una vez que entrás en pánico no hay vuelta atrás. Yo tenía claro que debía estar tranquilo.
-Después de ese percance, ¿igual pudieron seguir?
- Ese fue el momento más crítico y después pudimos arreglar la camioneta y seguir. A las 11.30 del martes, faltando 20 kilómetros para terminar, se nos cortaron los bulones de una rueda y ahí sí, ya no había chances para continuar. Otra vez sin agua, al rayo del sol y sin tiempo para completar la etapa. Ya era muy peligroso seguir. Tratamos de refugiarnos en la sombra de la misma camioneta. A las 13.30 llegó una médica de la organización que venía recorriendo la pista en un vehículo y fue la salvación.
“Estábamos trabajando con el equipo para sacar la camioneta del lugar, de noche en pleno desierto, y el termómetro marcaba 42 grados.”
Roberto Naivirt.
Dakar 2016
Naivirt anunció que el objetivo es competir en el Desafío Ruta 40 y en el Dakar 2016. “Las ganas están, pero no depende de uno sino de los esponsors. Siempre la idea es estar pero habrá que trabajar de otra forma porque si no te quita mucho tiempo y uno tiene que atender su trabajo”, sostuvo el piloto de Del Viso.