A un mes del primer diagnóstico, Zúccaro pudo vencer el cáncer
“Sépanlo de mi voz: voy a vencer el cáncer de vejiga que padezco”. Con estas palabras, el 10 de diciembre pasado, el intendente Humberto Zúccaro habló por primera vez en público de la enfermedad que los médicos acababan de confirmarle.
Hoy, a un mes de ese duro anuncio, el vaticinio se hizo realidad: ya no quedan vestigios del cáncer en el organismo del jefe comunal.
Así lo confirmaron los médicos que integran el equipo de Salud municipal y que acompañaron al intendente en su tratamiento desde el principio hasta la curación final.
Es que tras la operación a la que fue sometido para extirparle la vejiga –donde el cáncer estaba alojado-, no será necesario ningún tratamiento adicional de quimioterapia o rayos, tal como se preveía al principio.
La buena noticia fue difundida ayer en conferencia de prensa por los médicos Néstor Quiniones, Gustavo Niotti y Pablo Atchabaián, este último secretario de Salud del Municipio.
Estuvieron acompañados por la esposa de Zúccaro y secretaria de Educación, María del Carmen Rodríguez, quien envió un mensaje de agradecimiento del intendente a los vecinos y dio detalles sobre su día a día tras la enfermedad.
Cansada por los días de poco sueño acompañando a su marido, pero feliz por el desenlace de la historia, Rodríguez volvió a hablar de “milagro”. Y contó que el propio Zúccaro no podía creer y hasta se descompensó cuando los médicos le confirmaron, el miércoles pasado, que no sería necesario ningún tratamiento adicional.
Procedimiento
Zúccaro fue operado el 23 de diciembre pasado en el Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires. Fue un procedimiento complejo y riesgoso, que duró casi 9 horas.
Quiniones, que es cirujano, estuvo presente en el quirófano durante toda la intervención. Fue él quien contó que el jefe comunal fue operado “en dos tiempos”.
La primera parte de la intervención se realizó mediante una moderna técnica robótica que se realiza en pocos lugares del país, uno de ellos el Hospital Italiano. El médico responsable de ese tramo fue el jefe de Cirugía Robótica de la clínica, Alberto Wenceslao Villamil.
Según se explicó ese tipo de operación es más precisa que la tradicional y minimiza la hemorragia, un tema clave ya que Zúccaro llegó a la sala de operaciones con un grado importante de anemia.
Esa cirugía consistió en la extirpación total de la vejiga, la próstata y los ganglios pelvianos.
El segundo tramo se realizó “a cielo abierto” y consistió en la reconstrucción de la vejiga utilizando un trozo de intestino delgado. En este caso, la realizó Juan Carlos Tejerizo. Esta neo vejiga permite al paciente orinar a través de su uretra nativa, sin la utilización de bolsas colectoras externas.
Zúccaro fue dado de alta transitoria el último martes y un día después recibió los resultados definitivos de la biopsia, que daban cuenta de la curación del cáncer. De ahora en más, deberá transitar la recuperación de la operación, con la adaptación de la función urinaria incluida, y someterse a controles periódicos. Pero el cáncer ya no es una amenaza inminente.
Había sido operado el 2 de diciembre de un tumor de vejiga que, días después, se confirmó en cáncer. La enfermedad poco más de un mes después está curada.
36
días pasaron desde que Zúccaro comenzó a atenderse por un cáncer de vejiga hasta que confirmó la curación.
“La enfermedad estaba localizada solo en la vejiga y los ganglios, sin diseminación”.
Néstor Quiniones.