Para Fénix fue una tarde redondita en Pilar. Porque por primera vez le ganó en el historial a Atlanta, jugó un buen primer tiempo donde hizo la diferencia, aguantó con orden y con uno menos en el complemento, y logró quebrar la racha de 15 partidos (14 años) sin victorias (10 empates y 5 caídas) sin imponerse en el debut.
Gonzalo Gil se sacó la mufa y gritó por primera vez en la Primera B Metropolitana tras más de un año; para comenzar derecho la Zona A del Torneo Transición.
Arrancó sólido
Fénix venció por primera vez a Atlanta. Fue 1-0 con gol de Gil. Jugó un buena primer tiempo y en el complemento aguantó la victoria con uno menos.
Fénix jugó un gran primer tiempo. Dentro de lo discreto que se mostró el inicio del partido, el local fue el que tuvo orden en el juego, presionó a su rival y hasta generó chances frente a un oponente, que nunca llegó a inquietarlo.
Presionando en el mediocampo con la movilidad de Ronconi más la recuperación de Jesús Díaz y Minutillo forzaba al Bohemio al error y con los tres puntas llegaba con posibilidades al área de Santillo.
El Águila se aproximaba pero le faltaba claridad para lastimar a los problemas que tenía Atlanta cuando lo presionaban. Bianchi tuvo un par que no pudo definir con justeza, aunque a los 22’, Gil no pudo conectar un centro de Ronconi que encontró el arquero.
Fénix era más y a los 25’, Santillo sacó por encima del travesaño un bombazo de Bianchi a la salida de un tiro libre. Y a los 29’ llegó la justicia. Bianchi bajó un centro para que Gil, solo frente al arquero, defina al palo derecho para establecer el 1-0.
El local era ordenado en su juego, no se desesperaba, manejaba el trámite frente a un Atlanta inexistente y que no tenía respuestas. Y a los 39’, el Cuervo se perdió la chance de irse con una ventaja superior al descanso, cuando Gil no pudo darle con firmeza y de primera, un pase de cabeza de Bianchi y que controló Santillo.
Atlanta salió con otra actitud en el complemento. Fénix sintió el desgaste de la etapa inicial y buscó cerrarle todos los caminos u opciones de gol al visitante.
El rival salió a jugar más arriba y tuvo un par de chances que fue transformando en sostén a Arias Navarro. A los 3’, Maraschi ensayó una chilena que terminó en las manos del arquero, y en la contra, casi Bianchi encuentra el 2º pero atento estuvo Santillo para meterla en el córner.
Encima a los 8’ se quedó con uno menos por la roja a Ciaccheri (doble amarilla). Rápidamente Pedrazzi acomodó la defensa metiendo a Toscani por Bianchi.
Fueron 15 minutos en los que el Bohemio intentó, buscó pero no fue claro. Sin embargo, la mejor la tuvo a los 32’, cuando Arias Navarro se lució ante Bonfigli.
La visita iba más con empuje que fútbol, frente a un Fénix que aguantaba, se defendía y trataba de meter alguna contra. Pero no era claro en los metros finales ya que el local estaba atento cerrándole todos los pasos.
A los 44’, Maraschi se perdió un gol increíble solo frente al arco al no poder darle dirección al cabezazo. Y al minuto, Petrovelli, que había ingresado hacía minutos, se perdió el 2-0 ya que le faltó resolución en el mano a mano ante Santillo; el arquero lo atoró y se quedó con la pelota.