Alberto Zapata: “Hay muchas calles que están intransitables”
Desde esta semana, los días del concejal zuccarista Alberto Zapata serán más complicados. Tal como adelantó ayer El Diario, desde el último lunes sumó a su tarea como edil la de delegado municipal en Presidente Derqui, un puesto caliente en una de las localidades con mayor nivel de demanda en el distrito.
Zapata asumió el lunes pero no estuvo demasiado tiempo en la oficina de la calle Isolina Raíces. Casi de inmediato tuvo que salir por los barrios para responder a la larga lista de reclamos que le esperaba. La mayoría, admite, comparte un tema en común: el mal estado de las calles.
“Derqui tiene muchas calles intransitables, que estamos atacando. Hicimos una lista para dividirlas en tres categorías: las que están bien, más o menos y las intransitables. Empezamos por las últimas”, le contó Zapata a El Diario.
A la vez, pidió paciencia a los vecinos: “No podemos trabajar en calles más o menos mientras que en algunas no pueden entrar los patrulleros o las ambulancias”, diferenció.
Por otro lado, el clima es un obstáculo a veces insalvable para avanzar con los trabajos. “Están anunciando lluvia para mañana, y si se cumple ya no se puede trabajar. Tampoco puedo sacar las máquinas cuando hay barro, aunque haya salido el sol”, explicó.
Ayer, su segundo día de trabajo lo encontró en el barrio Toro trabajando en una calle cortada por problemas hidráulicos “que no se encararon a fondo en su momento”, dijo, con un dejo de reproche a sus antecesores. Pero admitió que las zonas más complicadas son los barrios Rivera Villate y Monterrey Sur.
En las últimas semanas, vecinos de Derqui habían amenazado con una marcha si no se solucionaban algunos reclamos, entre ellos de arreglo en las calles. El propio Humberto Zúccaro los recibió y les prometió mejoras. Ahora, puso a uno de sus alfiles en la localidad.
“Queremos que las cosas salgan bien no para mí sino para los vecinos. Cuando vienen a verme, no hablan con un concejal o un delegado, hablan con un vecino más”, dijo Zapata.
El concejal asegura que pese a su doble función en el Deliberativo y el Ejecutivo no hay incompatibilidad, ya que el cargo de delegado lo ejercerá “ad honorem” y de forma interina.
Zapata asumió en reemplazo de Rubén Salinas, quien pasó a la delegación de Astolfi luego que su titular, Omar Barrasa, pidiera licencia médica.
El dato
El flamante delegado de Derqui, Alberto Zapata, aseguró que cuenta con dos equipos completos de máquinas y los caños necesarios para cambiar en los desagües rotos.
Terreno caliente
“No tengo una mala relación con Molina”
En términos políticos, Derqui es un campo de batalla. Allí tiene su base territorial el sciolista José Molina, exaliado del ahora massista Humberto Zúccaro, de quien hoy es abiertamente rival en la pelea por el 2015.
Allí fue delegado Alberto Zapata, un ultrazuccarista que bautizó a su agrupación como HZ, por las iniciales del nombre del jefe comunal.
Zapata y sus seguidores, tuvieron encontronazos con el molinismo , incluso cuando militaban en el mismo bando. Ayer, sin embargo, Zapata buscó bajar los decibeles al ruido político que podría causar su designación y hasta se mostró abierto al diálogo con Molina si es para mejorar su trabajo en la delegación, que aspira a convertir en territorio neutral.
“Soy zuccarista desde la primera hora, pero no tengo mala relación con Molina, aunque muchos piensan que sí. Cada uno tiene derecho a actuar en política y tratar de ser candidato”, admitió Zapata a El Diario.
“Cuando voy al Concejo Deliberante, cumplo un rol político, pero acá (en la delegación), hasta si viene Molina a decir que hay calles rotas, sé que estará contribuyendo a mejorar la localidad y las voy a ir a arreglar. Acá tengo que ser apolítico”, apuntó.
El nombramiento de Zapata causó cierta sorpresa. No es usual que un concejal ocupe también un cargo en el Ejecutivo, aunque sea ad honorem para saltear las incompatibilidades que establece la Ley Orgánica Municipal. Tal vez la explicación esté dada en parte por la dificultad que encuentra cada vez más el gobierno a la hora de ocupar cargos clave. Pero también en la necesidad de Zúccaro de colocar en esos lugares a hombres insospechados de colaboración con el adversario.