Concejales del oficialismo y la oposición buscan consensuar con el gobierno una serie de cambios a la ordenanza fiscal y tarifaria que se votará la semana que viene.
El proyecto oficial ya se votó en primera instancia, pero recién la semana que vine tendrá su convalidación definitiva por parte de la asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes.
Las principales modificaciones que se introducirán antes de esa última votación buscarán amortiguar el impacto de las subas en las Pymes y limitar las facultades que se le otorgarán al Ejecutivo para aplicar una suba del 10% adicional en caso de una disparada de las variables económicas durante el año que viene.
La reunión se realizó el jueves. Participaron concejales del oficialismo, encabezados por el presidente de la bancada, Juan Pablo Trovatelli, y el titular de la comisión de Hacienda, Nicolás Darget, junto a los ediles opositores en pleno. Por el lado del Ejecutivo, estuvo la secretaria de Hacienda, Viviana Aranzasti, junto a los funcionarios de su cartera, además del jefe de Gabinete, Federico Achával, y el secretario de Gobierno, Pablo Martínez.
Gobierno y oposición debaten cambios en la ordenanza fiscal 2015
Se reunieron para analizar modificaciones al proyecto oficial. Apuntan a favorecer a las Pymes y a limitar las facultades del Ejecutivo para aplicar subas adicionales.
Tras el encuentro, el macrista Nicolás Ducoté se manifestó “claramente en contra de darle el poder (al Ejecutivo para aumentar el 10 adicional). Si es que hay circunstancias que lo ameriten, que lo expliquen al Concejo para poder darlo a conocer a la sociedad”.
Esa facultad se cedía por el l 75º (bis), incluido dentro de las disposiciones transitorias de la ordenanza.
Originalmente está redactado de la siguiente manera: “Facultase al Departamento Ejecutivo a incrementar los tributos contemplados en la presente ordenanza fiscal y tarifaria, en hasta un diez por ciento (10%) durante el ejercicio fiscal 2015, cuando las condiciones económicas así lo justifiquen para mantener el equilibrio presupuestario y financiero del Municipio y conforme sea el comportamiento de los principales gastos de funcionamiento (sueldo básico municipal, combustibles, etc.)”.
Ya desde el propio oficialismo habían anticipado que se insistiría para ponerle algunas precisiones más a la norma. Buscarán definir en números qué condiciones económicas ameritarían una suba extra y quitar el etc. final, que amplía las facultades hasta el infinito.
Desde la oposición también pidieron “conocer en forma clara los aumentos de la valuación fiscal, al que le ponen un tope de 150%”.
“Dicen que es caso por caso, pero es difícil para regular”, se quejó Ducoté.
En ese sentido, también se espera cierta receptividad por parte del Ejecutivo, aunque no se especificaron los detalles.
Otro de los puntos que se abordó en la reunión es el que atañe a las empresas y comercios alcanzados por la tasa de Seguridad e Higiene. Lo que se busca es dividir al menos en dos la categoría de facturación entre 600 mil y 4 millones de pesos anuales, alcanzadas por la misma alícuota en el proyecto actual.
Ese sector, mayoritariamente de comercios y Pymes, también tendría contemplaciones en el proyecto definitivo.
Los cambios terminarán de redactarse el martes, en la comisión de Hacienda. “Por ahora fue una reunión cordial, pero tendremos que ver cómo queda redactado. El diablo se esconde en los detalles”, desconfió Ducoté.
Uno de los cambios que se impulsa en la tributaria es el que busca reducir el impuesto a la instalación de nuevos cajeros automáticos. El kirchnerista Santiago Laurent impulsa que se cobre normalmente a los que lleguen al corredor de la Panamericana, donde hay buena cobertura, pero se reduzca sustancialmente en los barrios, donde difícilmente se encuentra un artefacto expendedor de dinero.