Admiten que no hay freno para las fiestas clandestinas
Las fiestas clandestinas que se realizan cada fin de semana en quintas privadas del distrito parecen ser uno de los problemas más complicados con los que se enfrenta la administración municipal, más precisamente la dirección de Inspecciones. Es que aunque se labran las actas, la actividad se vuelve a realizar justificando que se trata de eventos privados.
Desde el Municipio, en tanto, aseguran que van a seguir persiguiéndolas a pesar de no tener facultad de clausurarlas definitivamente.
En la edición de ayer de El Diario, un grupo de vecinos de la calle Presidente Derqui, de La Lonja, denunciaban las dificultades con las que conviven durante los fines de semana y durante en verano, a lo largo de toda la semana. Además, compartieron el temor de recibir represalias dado que a 10 cuadras de allí hace un año fue asesinado Gabriel Eiriz luego de denunciar fiestas y tras recibir amenazas.
El Diario tomó conocimiento de una de las quintas de La Lonja que fue clausurada hace apenas dos semanas atrás, volverá a ser sede de fiestas nocturnas.
“No hay duda que de ninguna manera vamos a esquivar de controlar esta quinta y vamos a volver a tener la actuación con la policía, y así todas las veces que sea necesario”, señaló Roberto Airoldi, titular de Inspecciones del Municipio.
Consultado, el funcionario dio cuenta de la debilidad que existe desde el Estado y de la carencia de herramientas para poder ponerle fin a este negocio que termina perjudicando a los demás vecinos.
“Si esto se tratara de un comercio con puertas abiertas al público, no hay duda que nosotros ingresamos y vamos a hacer cesar la actividad de cualquier manera”, indicó Airoldi y se focalizó en la problemática de las fiestas clandestinas: “Tengo que ir al diálogo, hablar con la persona responsable para que desista la actitud de hacer un evento. No tengo otra herramienta”.
Es que tratándose de una propiedad privada, sin estar registrada para lucrar, cuando los inspectores se presentan tras la denuncia de los vecinos, poco pueden hacer para ingresar a la vivienda.
“Lo hemos logrado en unos casos que fuimos con la policía, pudimos dar con el responsable”, agregó el inspector sobre la quinta que, según conoció, volverá a funcionar tras la clausura.
Denuncias
Roberto Airoldi, como lo hizo el intendente Zúccaro semanas atrás tras reunirse con el hermano de Gabriel Eiriz, pidió que los vecinos continúen denunciando los casos en la oficina de Rivadavia 684, 2º piso. Respecto al accionar que se viene llevando a cabo los fines de semana, anunció que “hay una persecución municipal detrás de estos organizadores, de eso no tiene que haber duda”.
En este sentido, informó que se reciben entre 2 y 3 denuncias diarias de fiestas clandestinas por ruidos molestos, siendo los lugares elegidos para éstas la zona cercana a la Fábrica Militar en el barrio Pellegrini y también La Lonja.
“Este es el lugar más caliente”, recalcó, al tiempo que señaló que debido al seguimiento que se efectúa sobre los personajes que monopolizan este tipo de fiestas y las actuaciones en las quintas, que van cambiando de locación.
“Hay una lucha constante de poder hacer eventos que dejan dinero en distintas quintas y moverse de un lado a otro para poder ejercer el comercio”, sostuvo.
“Seguimos insistiendo e invitando a que la gente los denuncie, y no le vamos a aflojar un tranco”.
Roberto Airoldi.
El dato
Como La Lonja, el barrio Pellegrini también comenzó a ser escenario de fiestas, señalan los vecinos.