Era un clásico bisagra, uno de esos partidos que pueden marcar un quiebre en el ánimo de un plantel, y Atlético lo aprovechó para acercarse a los primeros puestos del Torneo Clausura y volver a ilusionarse con el título tras un arranque con altibajos.
Atlético estiró la racha y se ilusiona
Ayer, en , el Rancho venció 2- Abrojal en el clásico de Pilar y quedó a 6 puntos de Caza y Pesca que lidera la tabla, por lo menos, hasta que se complete la 9ª fecha de
Como todo clásico, fue un partido cerrado, friccionado y con algunos momentos de tensión. Atlético fue levemente superior durante el primer cuarto de hora y aprovechó el desorden defensivo de Abrojal con un cabezazo de Damián Coria, a los 20 minutos de la primera parte.
Luego soportó algunos embates del Verde, que atacó con claridad sobre el cierre de la primera etapa, y amplió la ventaja a los del complemento con un polémico tanto de José Vázquez. Es que el delantero cabeceó solo junto al segundo palo y todo Abrojal reclamó fuera de juego.
El conjunto de Villa Verde lamentó la lesión de Fabián Battilana a los y después de esta acción, el árbitro detuvo el encuentro por la presencia de público visitante, que está prohibido en
Cuando se reanudó el encuentro, Abrojal tuvo sus chances más claras pero las desaprovechó. Marcos Palladino se perdió el descuento a los , Atlético respondió con una oportunidad inmejorable que derrochó Vázquez e, inmediatamente, el Verde tuvo un penal a favor por falta de Diego Errubidarte sobre Gastón Palacios.
Pero el capitán Darío Giménez remató por encima del travesaño y a partir de ese instante, Abrojal fue perdiendo profundidad.
El Rancho tuvo al menos dos contragolpes clarísimos para ampliar la ventaja pero en ambos resolvieron con cierta displicencia.
De esa forma, Atlético logró un triunfo clave para sostenerse entre los potenciales candidatos al título y, de paso, logró su cuarto triunfo consecutivo en duelos frente a su clásico rival.
Del otro lado, el Verde sigue sin festejos en el clásico (su última victoria fue en 2010) y quedó a 10 unidades de la punta, por lo que achicó notablemente su margen de error.