Fénix dejó una buena imagen en el debut. Fue de menor a mayor en el encuentro que finalizó 1-1 por la 1° fecha de la Primera C.
Fénix tuvo un arranque para ilusionarse
Laferrere fue quien manejó los tiempos y la pelota durante los primeros minutos del encuentro. Supo aprovechar la condición de local y doblegó al conjunto de Pilar, convirtiendo cuando apenas se jugaban 3’ de partido.
Leandro Marecos entró solo al área y definió ante Mariano Mittelman, que luego sería figura, pero que nada pudo hacer en esta oportunidad.
Baldazo de agua fría para los dirigidos por Oscar Santángelo que, de a poco, fueron encontrando el camino para inquietar al local, quien también mostraba falencias en defensa.
A los 27’, apareció Leonardo Ruiz con un remate desde lejos. El arquero local mandó al córner el balón que tenía como destino el ángulo.
Minutos más tarde, otra vez Ruiz con un tiro que pegó en el palo y salió. Fénix volvía a mostrar su potencial y el gol parecía cerca.
A los 33’ otro remate de lejos. Julio Ledesma no perdonó. Remate preciso y lejos del alcance del arquero. Travesaño, pique adentro del arco y 1-1 para abrir el partido. A partir de allí fueron 15 minutos de arco a arco hasta el final de la primera etapa.
La segunda etapa fue parecida, Mittelman apareció en los momentos justos y de a poco las incorporaciones del Albinegro fueron tomando confianza. Quizá no la suficiente como para dar vuelta la historia y marcar el desnivel, pero si para ilusionarse.
Con el correr de los minutos, ambos equipos mermaron en rendimiento y fueron, casi sin querer, conformándose con la igualdad. El empate dejó más satisfecho al Águila, que mostró sus caras nuevas y sumó pese a enfrentarse ante uno de los históricos de la divisional que, para males, era local.
Ahora, será turno de corregir errores pensando en el encuentro del próximo fin de semana. En el estadio Carlos Barraza deberá sostener el buen rendimiento de hoy y superar a Lamadrid, otro duro rival.