Recibió homenaje en su Del Viso adoptivo

Yamil Peralta fue agasajado en el Club Unión, por su desempeño en Londres. Se sacó fotos, firmó autógrafos y recibiótodo el cariño de la gente.

12 de agosto de 2012 - 00:00

 

por Juan Carlos Rodríguez [email protected]

 

Con un efusivo acto, el boxeador Yamil Peralta fue recibido por su Del Viso adoptivo como un héroe, tras participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

En la mañana del viernes había arribado al país desde Inglaterra, y después de estar con su familia, el púgil de 21 años fue agasajado por la noche en el Club Unión.

Cerca de las 20, Peralta fue llevado en un autobomba de los Bomberos Voluntarios para recorrer las calles céntricas de Del Viso y así recibir el calor y el cariño de la gente.

La caravana, guiada por un móvil de Prevención Ciudadana Municipal y por varios autos particulares, mientras recorría la avenida Madero, recibía el saludo y las felicitaciones de la gente.

Casi media hora tardó la caravana en llegar a la sede de Unión, ya que Yamil recibía el calor de sus admiradores. Si bien al púgil local se quedó con bronca por no traer la medalla, igualmente recibió la recompensa de su gente por el esfuerzo realizado.

Cerca de 500 personas esperaban “al ídolo” en el ring, que sirvió de escenario. Cuando Peralta bajó del autobomba inmediatamente se abalanzaron chicos, grandes y hasta abuelos para saludarlo, pedirle algún autógrafo y sacarse fotos.

Yamil no podía creer lo que estaba viviendo y se lo vio sorprendido. Seguramente se guardó tantos recuerdos lindos que vivió la noche del viernes.

Ya en el escenario, recibió el saludo del intendente Humberto Zúccaro, quien en un breve discurso hizo alusión a la gran perfomance del púgil en los Juegos Olímpicos.

Tras recibir presentes y reconocimientos por parte de diferentes entidades, Peralta tomó el micrófono y agradeció la presencia de cada uno de los que organizaron esta recepción.

Pero sobre ese escenario también estaba su familia. Jorge, su papá, trataba de pasar desapercibido y tenía el gesto tranquilo. Miriam, su mamá, emocionada casi hasta las lágrimas seguía atentamente cada acción de Yamil, que ahora la sorprende con sus actuaciones deportivas que con tantos sacrificios le costó obtener.

Y sus hermanos Joel y Shatavia que observaban asombrados desde el escenario, cómo la gente coreaba el nombre a de Yamil.

Todo era alegría, pero a Peralta le quedó el gusto amargo de no haber podido traer una medalla a nuestro país. Pero sin ninguna duda, habrá revancha, tal vez dentro de 4 años, en Brasil. Y por supuesto que la habrá.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar