Después de 263 días de sufrimiento y un cierre de campeonato de
Después de 263 días de sufrimiento y un cierre de campeonato de
Todos siguieron la definición por televisión y cuando Alejandro Toia pitó el final, que sentenció la victoria 2-0 ante Almirante Brown en el Monumental y por lo tanto le dio el título y el ascenso a
Los simpatizantes, poco a poco, se fueron acercando a la plaza 12 de Octubre para dar la vuelta olímpica.
Los primeros adelantados llegaron en autos y motos, y hasta se animaron a filmar con sus celulares la vuelta. Cuando llegó el grueso de la hinchada se concentraron en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Rivadavia. Después fueron copando un sector de la plaza para cantar y festejar el regreso.
Algunos, tan emocionados, se sacaron la remera y la revoleaban en el aire con bronca, para dejar atrás el descenso del año pasado. Además de las típicas canciones dedicadas a su clásico rival, Boca Juniors.
Otros, en cambio, que prefirieron quedarse en casa, celebraron el título en la segunda categoría del fútbol argentino con bombas de estruendo y fuegos artificiales, para hacerse notar.
La gran victoria, River la capitalizó de la mano de David Trezeguet. El francoargentino anotó los tantos a los 4 y 43 minutos del 2º tiempo, y César Monasterio, arquero de
Con este triunfo, River se consagró con 73 puntos, por encima de su escolta Quilmes (72), que también ascendió a Primera tras vencer 2-
Mientras que Instituto (70), que perdió 3-0 ante Ferro en Córdoba, y Rosario Central (69), que cayó 3-2 ante Desamparados en San Juan, jugarán
Ya está. Se acabó la tristemente célebre y tortuosa experiencia del equipo de Núñez en la segunda categoría, la primera de su historia, y a partir de la próxima temporada volverá a ocupar su lugar en la elite del fútbol nacional.
En la cancha, los jugadores descomprimieron la crítica situación que pasaron, tras un torneo que se complicó, con llantos y abrazos, mientras que el festejo siguió luego en la intimidad.
