Organizaciones ambientales buscan proteger el Luján y sus márgenes.
La progresiva urbanización del valle de inundaciones de la cuenca del río Luján es uno de los temas que más preocupan a los ambientalistas de la región. Es que, según advierten, los emprendimientos inmobiliarios no sólo le están cambiando para siempre la cara a uno de los últimos paisajes que se mantenían intactos, sino que ponen en riesgo las reservas de agua y amenazan con generar inundaciones en zonas donde naturalmente no deberían suceder.
Marina Lemos, presidenta de la Asociación Patrimonio Natural de Pilar, lo describe con crudeza: “vienen avanzando en la destrucción de los humedales”.
Tanto desde la asociación ambientalista como desde el consejo asesor del Comité de Cuenca del río Luján, Lemos viene trabajando por la preservación de las riberas del río. Y aunque su apuesta de máxima es que la zona sea declarada paisaje protegido por la legislación, lo que impediría la llegada de nuevas construcciones, también alienta el impulso de ordenanzas locales que, al menos, mitiguen el impacto ambiental que los nuevos emprendimientos podrían tener sobre los humedales.
En su edición de ayer, El Diario adelantó que el concejal oficialista Miguel Saric trabaja en un proyecto para la regulación de las construcciones que se levanten en las zonas de humedales. De esa forma, busca evitar que el agua se desvíe y deje de alimentar las napas.
Entre los emprendimientos que están a punto de desembarcar en la zona se cuenta un hotel cinco estrellas de la cadena Hilton, que se construiría en ruta 8 y la calle Frondizi, en la entrada al Parque Industrial de Pilar. Es una de las dos inversiones hoteleras que el intendente Humberto Zúccaro anunció durante la apertura de sesiones ordinarias del Concejo deliberante.
Su desembarco ya prevé polémica. Es que el expediente debe pasar por el deliberativo, donde es un miembro del mayoritario bloque oficialista el que impulsa el endurecimiento de las condiciones para construir en la zona.
Relevamiento
“En enero presentamos un proyecto en el comité de cuenca para pedir que se declare al área como paisaje protegido. El pedido original era para la zona de Campana, pero ahora lo ampliamos para toda la región”, explicó Lemos.
Pero no es sólo en el Comité de Cuenca donde los ambientalistas vienen dejando su huella. En las últimas semanas, pidieron informes a la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires (ADA) para conocer los motivos de la demora en la licitación para realizar un relevamiento de los emprendimientos ya construidos en la ribera y el daño que han producido.
“Tuvimos una reunión en la que no nos pusimos del todo de acuerdo. En ADA trabajan desde un concepto de ingeniería hidráulica, pero lo nuestro es más integral: incluye la polarización social que se cera levantando emprendimientos de lujo que, al otro lado de los paredones, dan a zonas cuyos habitantes no tienen acceso a los servicios básicos”, señaló Lemos.
En Pilar, son varios los complejos ya asentados sobre los humedales. Uno es el country Pilará, que tiene un 20% de su superficie sobre el valle de inundación del Luján.
El megacomplejo San Sebastián, ubicado entre Villa Rosa y Zelaya, sigue en construcción sobre un predio total de mil hectáreas, casi todas en zona de humedales.
El proyecto que se presentará la semana que viene buscará poner algunas reglas a las futuras construcciones. Por el poder de los contendientes, esa será seguramente una de las grandes discusiones que vienen en el Concejo Deliberante.
Mal ejemplo
Para la ambientalista Marina Lemos, el complejo Nordelta, en el partido de Tigre, no es justamente un buen ejemplo de manejo de construcción sustentable en humedales. La especialista explicó que allí se pasa de un ambiente acuático, con las lagunas artificiales, a uno terrestre con casas sobre terreno elevado.
En el medio, señala, se destruye el ambiente de transición que constituyen, precisamente, los humedales.
