El Municipio adjudicó las 250 viviendas sociales
Los bolilleros giraron ante la mirada del escribano y la ansiedad de las familias.
En la mañana de ayer se llevó a cabo el sorteo de las viviendas sociales del barrio San Alejo entre las 1.360 familias que cumplieron con los requisitos y quedaron inscriptas a principios de abril último.
Un centenar de candidatos a obtener una de las casas tuvieron la posibilidad presenciar el sorteo, rogando que la suerte estuviera de su lado durante la azarosa adjudicación que se dio en el Salón de Sesiones del Honorable Concejo Deliberante (HCD), en el primer piso del palacio municipal.
El escribano Horacio Linares fiscalizó el acto donde hubo tres bolilleros y otras cuatro personas que buscaban en planilla el número de orden.
Según fuentes oficiales, el listado de las familias adjudicadas, el cual se completó en forma pública, será dado a conocer mañana o a más tardar el próximo lunes, luego de que la Escribanía General de Gobierno termine de constatar la documentación presentada, en caso de que ocurriera alguna impugnación.
Vale recordar que el número de postulantes era mayor, pero cerca de 200 aspirantes no cumplieron con los requisitos que debían presentar para cumplimentar el trámite, por lo cual no quedaron en la lista para el sorteo.
Además de demostrar que carecían de vivienda propia, los pretendientes debían tener entre 21 y 55 años y contar como mínimo con 5 años de residencia en Pilar. Mientras que su grupo familiar debía estar constituido por no más de cinco miembros y acreditar la escolarización de los menores a cargo.
Uno de los requisitos fundamentales fue tener ingresos que certifiquen la capacidad para el pago de una cuota social.
Casos especiales
En tanto, la titular de Tierras y Urbanismo, Olga Santiago, explicó que las sorteadas fueron sólo 197 de las 250 casas.
La funcionaria remarcó que las 53 restantes fueron adjudicadas en forma directa a familias con casos especiales.
Fuentes oficiales explicaron, que entre ellas hay 12 viviendas que están preparadas para ser habitadas por personas con discapacidad motriz, ya que no tienen escaleras como el resto y cuentan con espacios más anchos, para el paso de una silla de ruedas.
A su vez, aseguraron que hay seis casos en los que las casas fueron adjudicadas a familias que tienen un integrante que fue transplantado.
El resto son casos de desalojo y situaciones de riesgo, las cuales aseguraron “ameritaban la entrega directa” ya que demostraron urgencia en su pedido.
En ese sentido, Santiago destacó, que el HCD aprobó la entrega del 30% de las viviendas en forma directa, pero fueron menos las cedidas sin sorteo.
Estas entregas, fueron digitadas desde el área de Desarrollo Humano y Social, donde realizan una asignación de puntajes y evalúan cada una de las situaciones de acuerdo a diversas variables, como si el vecino es residente de Pilar desde el nacimiento, si hay familiares discapacitados, si el jefe de familia tiene un empleo estable pero con un sueldo que no le permite acceder a un crédito, entre otras.
Los padres separados debieron demostrar que ostentan la tenencia legal de los menores.
Sorteo fiscalizado
Como si fuese el sorteo del gordo de Navidad, la adjudicación de las viviendas del barrio San Alejo, tuvo seriedad y fiscalización. Tres mujeres manejaban los bolilleros y junto a un cuarto integrante, hacían las veces de niños cantores, mientras el escribano fiscalizaba lo que ellos hacían.
En tanto, a unos metros de ellos, otras tres damas, entre ellas la titular de Tierras, Olga Santiago, manejaban las planillas con los nombres de los agraciados cuyo número de orden era el cantado.