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La oposición, un mar de incertidumbre

Ortega espera por Massa, en un juego a todo o nada. Trindade acompaña a Solá, pero ya diseña un plan B. Radicales y denarvaístas, más cerca de una alianza. El universo K aguarda instrucciones.

31 de mayo de 2011 - 00:00

 

César Ortega: A punto de cerrar un acuerdo con Sergio Massa para jugar internas en el PJ. Pero la indefinición del de Tigre no lo deja tranquilo.

Gustavo Trindade: Seguidor de Solá desde el principio, no se ata a la suerte de su líder. Si Felipe se baja de la presidencial, no descarta acercarse al duhaldismo.

Jorge Álvarez: Suena como el candidato más firme del denarvaísmo. Debería encabezar una alianza con la UCR. Pero aún no hay contactos.

Marcela Campagnoli: Es la candidata oficial de la Coalición Cívica, ungida por los líderes partidarios. Pero desde el propio distrito le surgen rivales internos.

 

 

por Diego Schejtman

d.schejtman@pilaradiario.com

 

Una misma sensación atraviesa por estos días a todo el arco de la oposición política local: la incertidumbre.

Aunque grados distintos, que dependen de situaciones particulares de cada partido y hasta de cada candidato, todos los armados electorales que enfrentarán al intendente Humberto Zúccaro en las elecciones dependen de decisiones en las que los referentes locales no tendrán las mínima ingerencia.

El menú es variado. Va desde candidatos presidenciales que caminan por la cornisa y amenazan con dejar en la banquina a sus referentes municipales, hasta dirigentes que amagan con lanzarse pero no terminan de  concretar, pasando por alianzas que rozan lo inverosímil. Suficiente para tener a los precandidatos locales al borde del infarto permanente.

El último que entró en zona peligrosa fue el ex duhaldista César Ortega. A punto de cerrar un acuerdo con el intendente de Tigre, Sergio Massa, para representarlo en Pilar dentro de las internas del oficialismo, quedó a merced de las tribulaciones del ex jefe de Gabinete de la Nación.

El sábado último, tras participar del Congreso Nacional del PJ arreciaron las versiones periodísticas acerca de la decisión de Massa de abandonar su intención de disputar con Daniel Scioli la candidatura a la gobernación bonaerense en agosto.

Si la noticia finalmente se confirmara, pondría a Ortega en una situación complicada. Alejado del duhaldismo, el local quedaría sin referentes nacionales o provinciales de peso y hasta, incluso, sin partido y con mínimas chances de presentar candidatura.

En el entorno de Ortega, sin embargo, no dan todo por perdido. Uno de sus principales colaboradores confió ayer a El Diario que el propio candidato local mantuvo contactos con referentes del massismo durante el último fin de semana. “A nosotros nos dicen que todo está bien y que espera el visto bueno de arriba”, aseguró. Tal vez, el punto de inflexión sea el Congreso del PJ provincial que se desarrollará el sábado, tras la reunión de Consejo partidario de ayer.

“Massa está decidido a jugar y viene manteniendo reuniones con intendentes de peso. Pero necesita el respaldo del Partido, no es Margarita Stolbizer que se larga sola”, comparó el referente.

Uno de los intendentes con los que Massa habló recientemente es el paceño Mario Ishii, que ayer insistió en pedir ante el PJ que se abra la posibilidad de internas en las primarias de agosto.

Igual, el referente orteguista admitió el clima “es de incertidumbre”, aunque encontró consuelo en que “hoy están todos igual”.

 

Recalculando

Pero Ortega no es el único que escucha por estos días el acento español de su GPS llamando a recalcular un recorrido cuya versión original quedó desfasada.

El concejal Gustavo Trindade tampoco gana para ansiolíticos en las últimas semanas, atado como está a la volátil suerte de Felipe Solá.

La visita del diputado a su bunker pilarense, hace una hoy semana, reabrió interrogantes que ya parecían cerrados y que volvieron a poner en ascuas a sus seguidores locales.

Es que las intenciones de Solá de candidatearse a la presidencia siguen tan firmes como su falta de partido. Con el experimento del Peronismo Federal dinamitado, Solá tiene en mente ahora una alianza con el PRO de Mauricio Macri, huérfano de referentes nacionales tras la decisión de su principal dirigente de desertar de la pelea por el premio mayor para buscar la reelección en la Ciudad.

Pero las veleidades del porteño no son tranquilizadoras para el felipismo. Sobre todo porque el otro ex aliado, Eduardo Duhalde, también está tallando en el mismo ámbito y con las mismas pretensiones.

“La verdad, quedamos con más dudas que antes”, confesó un conspicuo trindadista. Pero de todos modos, no perdió las esperanzas: “siempre está la posibilidad de acordar con Duhalde”, dijo. Y alardeó de mantener estrechos contactos con las filas del bonaerense.

Al trindadismo no parece preocuparle que ese espacio en Pilar ya tenga a Adrián Chanteiro como candidato definido. El referente asegura que Trindade podría ser ungido como candidato único o que, en todo caso, estará en condiciones óptimas para disputar una interna.

 

La menos pensada

La alianza entre el radicalismo y Francisco De Narváez en la provincia es presentada como un hecho consumado desde los dos lados, bien que a muchos dirigentes –incluso pilarenses- el batracio les resulte de difícil digestión.

El panorama parece venir a resolverle un problema al radicalismo local: su falta de candidatos a la intendencia. Es que hasta ahora, el partido centenario es el único que no tiene en Pilar ningún aspirante al sillón de Lorenzo López. Esa falencia bien podrá ser resuelta por los denarvaístas, que tienen dos a falta de uno: Diego Ranieli, actual concejal por ese partido, y Jorge Álvarez. Las apuestas muestran hoy como favorito al segundo.

La lista de candidatos a concejales traerá, seguramente algunas complicaciones, aunque nada fuera de lo habitual.

Sin embargo, hasta que la alianza no esté totalmente definida, los dos espacios locales seguirán prácticamente paralizados. Tanto, que sus referentes no cruzaron todavía ni siquiera un saludo formal.

El socialismo, por su parte, liberado de la posible alianza con la UCR –que para algunos era más una amenaza que una promesa- apunta a buscar su camino en un frente que tenga al componente ideológico como central. Proyecto Sur y sus aliados locales, sí que pocos y dispersos, están en el horizonte.

El escenario de incertidumbre, sin embargo, no escapa ni siquiera a la Coalición Cívica, que hasta ahora tenía a la concejal Marcela Campagnoli como candidata definida, una posición que ahora el ex ARI Gabriel Lagomarsino busca disputar tratando de forzar una interna.

Las listas de candidatos deberán estar cerradas el 24 de junio, unos días después que la inscripción de las alianzas. Hasta entonces, la capacidad para soportar tensiones será, para los candidatos, tan importante como el armado de equipos y proyectos.

 

Casi oficialistas

El kirchnerismo también

El escenario hacia el interior del kirchnerismo pilarense no es menos volátil que el de la oposición. Con la única certeza de que el intendente Humberto Zúccaro buscará la reelección, su oposición interna se muestra fragmentada y sin un único conductor que la aglutine.

Al contrario, una multitud de espacios –de diverso tamaño y peso específico- espera que sus referentes nacionales (¿la propia Presidenta, tal vez?) fijen las reglas del juego.

Una única lista de adhesión está casi definida, la del sabbatellismo, aunque sin candidatos firmes. El resto, en tanto, no sabe si deberá enfrentar a Zúccaro en internas dentro del PJ, si podrá tener su propia colectora o –en el peor de los casos- esperar una nueva oportunidad para lanzarse al ruedo.

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