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La Provincia busca limitar a los radares “cazabobos”

Deben señalizarse a 500 metros de distancia. En Pilar, cientos de usuarios reclamaron por detectores de distritos vecinos. Apelaron ante un juez y esperan una resolución.
13 de mayo de 2011 - 00:00

El de los radares no señalizados, llamados “cazabobos” por el común de la población, es un problema que sufren a diario miles de usuarios en toda la provincia. Por esto, el Gobierno bonaerense determinó recientemente que las señales viales ubicadas en las rutas deben ubicarse a una distancia mínima de 500 metros a la zona de alcance de los elementos de detección de infracciones.

En Pilar, la situación ha tocado de cerca a cientos de vecinos que se habían visto perjudicados por dos radares ubicados fuera de los límites del Partido, ubicados sobre la ruta 6 y que no tenían ningún tipo de señalización, lo que provocó una andanada de multas.

Por situaciones como esta, la Provincia resolvió modificar la señalética del sistema de fiscalización de velocidad, adaptándola a la nueva normativa tras cambiar el artículo 28 bis del Código de Tránsito provincial. En este sentido, desde la Dirección de Política y Seguridad Vial explicaron que la medida es una adaptación de la Legislatura y se está haciendo efectiva en cada ruta, con la intención de ampliar la distancia entre cartel y radar, para mejorar su visualización.

De acuerdo a la legislación vigente, el máximo permitido en autopistas es de 130 km/h, mientras que en autovías es de 120 km/h. En rutas, 110 km/h para motocicletas, automóviles y camionetas, mientras que para microbuses, ómnibus y casas rodantes motorizadas el límite alcanza los 90 km/h.

 

Insistencia

Desde finales de 2010, dos radares de los denominados popularmente “cazabobos”, colocados en la ruta 6, provocaron un gran malestar entre los conductores, ya que en la zona no existían señales que indicaran la velocidad máxima. Dichos radares están ubicados en el kilómetro 184,8 en ambas manos de la ruta 6, a la altura de Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz.

Ante la llegada de las correspondientes fotomultas, los reclamos no se hicieron esperar, por lo que en la Defensoría del Pueblo ya se han acumulado cientos de protestas por parte de vecinos de Pilar que han sufrido las consecuencias de la falta de señalización.

Consultado por la nueva normativa, el secretario coordinador de la Defensoría, Darío Dalinger, indicó a El Diario que en los últimos días “elevamos una actuación al ombudsman de la Provincia, porque queremos saber qué va a pasar con los que hicieron el descargo y todavía no pagaron la multa”.

La nota completa, este sábado en El Diario Regional.

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