Patti podría volver a una cárcel común a cumplir su condena

Lo decidirá a principios de mayo el tribunal que lo juzgó por crímenes de lesa humanidad. Por ahora, sigue en un centro de rehabilitación de Escobar. Pero los médicos dicen que está recuperado.

26 de abril de 2011 - 00:00

 

Luis Patti no necesitaría la camilla para movilizarse.

 

El ex subcomisario Luis Abelardo Patti podría ser obligado en los próximos días a dejar el instituto Fleni, de Escobar, para continuar su rehabilitación en una sede del Servicio Penitenciario Federal.

Así lo confirmó la jueza Lucila Larrandart, presidenta del tribunal que condenó a Patti a prisión perpetua por encontrarlo responsable de los delitos de homicidio, privación ilegal de la libertad, y tormentos, todos cometidos en el marco del terrorismo de Estado durante la última dictadura.

En una extensa entrevista publicada ayer por el matutino Página 12, Larrandart adelantó que la decisión será tomada por el tribunal en los primeros días de mayo, tras la lectura de los fundamentos del fallo condenatorio contra el ex policía.

“Vamos a ver en qué estado de salud está después de la lectura de los fundamentos de la sentencia, que sucederá a comienzos de mayo. En ese momento veremos en qué unidad puede continuar con su tratamiento, porque hay unidades con más infraestructura sanitaria que otras. Y como ha adelantado bastante, vamos a ver cuál es la unidad que está en mejores condiciones”, adelantó Larrandart.

Es que la sentencia aclara que tanto Patti como el resto de los condenados –Santiago Omar Riveros y Reynaldo Bignone, jefe y subjefe del Comando de Institutos Militares con asiento en Campo de Mayo; Martín Rodríguez, torturador del centro clandestino de Campo de Mayo; y Fernando Meneghini, jefe de la comisaría de Escobar- deberán cumplir sus penas en una cárcel común.

 

Mejoría

Patti cumple su arresto en el instituto Fleni de Escobar desde el 2009, cuando sufrió un accidente cerebrovascular mientras estaba detenido en la cárcel de Marcos Paz junto a otros represores condenados y procesados, entre ellos Miguel Etchecolatz, Alfredo Astiz y el todavía sacerdote católico Christian von Wernich.

Patti participó sólo de unas pocas audiencias en su juicio. La primera lo hizo en camilla y luego en silla de ruedas. Aunque la mayoría de las veces se quedó en una ambulancia, fuera de la sala de audiencias.

Sin embargo, los informes médicos del propio Fleni hablan de un alto grado de recuperación.

“El último informe médico que nos dieron en febrero decía que el máximo puntaje de la rehabilitación es 127. Cuando llegó al Fleni, estaba con 68 de inhabilidad y ahora había llegado a 109: es decir que adelantó mucho y se movilizaba perfectamente en la silla de ruedas, propulsándose por sí mismo”, Señaló Larrandart en la entrevista citada.

Además, la jueza resaltó la relevancia del rol de Patti dentro de la maquinaria represiva, al asegurar que no sólo actuó en su rol de policía subordinado.

“Conformaba grupos operativos a través de la Unidad Regional de Tigre, que dependía del Comando de Institutos Militares y manejaba a los hombres de Inteligencia”, reveló la magistrada.

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