Secretos en Reunión

24 de abril de 2011 - 00:00

 

El deporte y el hambre

La inclusión de la lista de empleados municipales en el expediente de la rendición de cuentas generó, ya, más de una polémica. Al fuerte aumento de la planta de personal y el gasto que ésta insume -casi el 100% de lo que el Municipio recauda por tasas- se sumaron las dudas sobre las prestaciones reales que brindan algunos de los mencionados empleados a cambio de sus sueldos.

La lista de los trabajadores contratados bajo la extraña modalidad de “becarios” acaparó la mayoría de las miradas. Allí, entre otros, aparecen varios deportistas de clubes locales a los que no se les conoce paso por área municipal alguna. Los concejales, por ahora, miran para otro lado.

 

Titanes en familia

No es bueno que el funcionario esté solo. Por eso, como tantos otros, el protagonista de este apartado hizo contratar a sus dos hijos para que lo acompañen en la gestión. La vida, al final, terminó por demostrar cuán acertado estuvo.

Es que en los últimos días, el funcionario mantuvo un altercado con uno de los empleados de su área. La discusión fue subiendo de tono hasta que, junto a uno de los dos hijos que sabiamente había contratado, le dieron soberana paliza al díscolo trabajador.Claro que la situación generó un escándalo que, sin embargo, no se resolverá hasta mañana, cuando el intendente Humberto Zúccaro vuelva de sus vacaciones.

 

Dedicatoria

Lo contó un dirigente de la JP local que dijo haber sido testigo presencial. Y no hay motivos para no creer en la veracidad de la historia.

Parce ser que en uno de los últimos recitales que dio en el Luna Park, el español Joaquín Sabina hizo tuvo una especial dedicatoria en uno de sus temas.

Fue cuando cantó “Con la frente marchita”, una canción melancólica en ritmo de tango que habla del exilio y las ausencias en la Argentina de los años de plomo.

Cuenta entusiasmado el joven dirigente que antes de arremeter con el tema Sabina lanzó: “para el hdp de Patti”. Por esos días, el ex subcomisario era noticia por haber sido condenado a perpetua por sus crímenes durante la dictadura.

 

Corrección

Los enojos del concejal oficialista Miguel Saric son, a esta altura, parte del folclore del Concejo Deliberante y, como se sabe, pueden tener por destinatarios tanto a zuccaristas como a opositores.

Los motivos pueden ser tanto políticos como personales, históricos o cualquier otro. El último gran berrinche del edil, por caso, se fundó en cuestiones de estilo literario.

Es que Saric se mostró airadamente en contra de la redacción de un proyecto para devolver la doble vía de circulación a la calle Las Gaviotas, en el barrio La Lomita, cuya conversión en mano única no sólo fue inútil para solucionar el caos vehicular en el puente Champagnat sino que también perjudicó a los vecinos que habitan en sus márgenes.

Pero por la redacción inapropiada, Saric hizo que el proyecto quedara en comisión hasta que sea a corregido.

 

El descanso del guerrero

Piedra libre para un funcionario muy trabajador -un obrero, casi un “obrador”- que se esconde por la tardes para dormir la siesta.

Sus allegados admiten que entre las 14 y las 16 es casi imposible encontrarlo, salvo que uno sepa el lugar preciso en el que estaciona su auto a la sombra como para descabezar un sueño.

 

 

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