Colectoras o internas, las opciones para los kirchneristas

Las agrupaciones K deben decidir si enfrentan a Zúccaro en las primarias o van con una lista de adhesión. Los pro y los contra de cada alternativa. Un diálogo aún pendiente.

22 de abril de 2011 - 00:00

 

Militantes de la corriente Güemes, durante una actividad de campaña.

 

por Diego Schejtman

[email protected]

 

Las agrupaciones kirchneristas que no responden al gobierno municipal de Humberto Zúccaro se debaten por estos días en una disyuntiva de cara a las elecciones de octubre: disputar el liderazgo con el jefe comunal en internas abiertas o armar una lista de adhesión, de las comúnmente denominadas colectoras.

En cualquiera de los casos, las organizaciones que decidan competir electoralmente deberán presentarse a las primarias del 14 de agosto. La diferencia está en que en la primera de las opciones lo harán dentro del PJ y en la segunda por algún otro partido legalmente constituido que apoye al candidato presidencial del kirchnerismo.

Como sea, dos meses antes de la primera de las elecciones generales –es decir, el 14 de junio- esas alternativas deberán estar ya definidas. Por eso, la toma de decisiones se hace contra reloj.

Además de la candidatura de Zúccaro por el PJ oficial, asoma hoy en el horizonte una colectora prácticamente segura: la que acompañará en Pilar la candidatura de Martín Sabbatella a la gobernación.

Por ahora, en ese espacio picó en punta la médica Mirta Ortega Sanz, del Partido Solidario (PSOL) de Carlos Heller. Pero no sería la única que ve en el sabbatellismo una alternativa por la que meterse en las elecciones por el costado de Daniel Scioli y Zúccaro.

Más complicado es el panorama de los que no quieren sacar los pies del plato peronista e insisten en compartir tanto la lista provincial como la nacional con el kirchnersimo.

“En los distritos en los que se corra el riesgo de perder se va a forzar una lista de unidad. Donde la luz de ventaja respecto de la oposición otorgue seguridad, habrá más libertad para definir estrategias”, analizó un dirigente local de la Güemes, una de las corrientes K con mayor peso nacional. El consultado ubicó a Pilar en el segundo grupo.

 

Encrucijada

El principal referente local de esa agrupación es Santiago Laurent, gerente del PAMI y número dos de la organización nacional detrás de Federico Susbielles.

Ambos mantuvieron, el martes de la semana pasada, una larga tenida con el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández. La excusa fue la presentación del libro “Zonceras argentinas y otras yerbas”, con que el funcionario nacional no sólo se coló en la lista de los cinco más vendidos en las librerías sino que también usará para recorrer el país en tono de campaña.

Claro que la conversación versó también, cuando no, sobre los armados territoriales y el rol que las organizaciones juveniles jugarán en octubre.

“Las alternativas son disputar la interna o ir por una lista de adhesión. Eso todavía no está definido”, señaló el dirigente de la Güemes.

La misma disyuntiva atraviesa a otras agrupaciones que, como la citada, tienen una alta dosis de funcionarios entre sus dirigentes. Es el caso del Movimiento Evita, con un fuerte trabajo territorial que le da peso propio, pero poblado también por cuadros medios del sciolismo. Este último dato puede pesar a la hora de las definiciones y hace que algunos dirigentes de agrupaciones nucleadas en la extinta (?) mesa K los miren con recelo.

 

Valoraciones

Cada opción en juego tiene sus ventajas y sus desventajas. La participación en una interna contra Zúccaro dejaría hoy al más pintado con chances infinitesimales de ganar. Incluso, muy lejos de obtener el 25% de los votos mínimos necesarios para colar candidatos en la lista definitiva.

A cambio, le daría al abnegado contendiente algo de lustre político y la siempre apreciada gratitud del ganador, que se vería legitimado en sus fueros.

La otra opción también entraña ventajas y desventajas. Entre las primeras se cuenta cierta facilidad para legitimar aspiraciones. Es que con sólo el 1,5% de los votos en las primarias la lista de adhesión se ganará el camino directo a octubre.

Las contras, por su parte, habría que buscarlas en la dificultad para zanjar acuerdos entre actores más bien disímiles para tratar de achicar una oferta que no podrá ser ilimitada.

“Para presentar una lista, primero hay que tener partido, y no hay demasiadas opciones: o se compite por el PJ, o por el Frente para la Victoria o por el Nuevo Encuentro”, enumeró uno de los dirigentes con los que habló El Diario.

El primer caso implica, en Pilar, ir a la interna contra Zúccaro; el último, apoyar a Sabbatella como gobernador. El camino intermedio, en cambio, propone una sinuosa red de alianzas entre agrupaciones y dirigentes de dudosa química mutua.

En todos los rincones del entramado suena hoy la misma frase que, palabra más o menos, sostiene que “nadie está llevado por sus ambiciones personales sino por la construcción de un proyecto colectivo”. En algunos casos, incluso, el postulado parece sincero. Pero cómo transformar esa vocación de abnegación política en un diálogo concreto que se traduzca en una lista de unidad es, todavía, un enigma al que algunos buscan solución en el dedo de dirigentes nacionales. 

 

Fronteras

Decidido a competir por una colectora, al ishista Fabián Pitronaci ni se le cruza por la cabeza la idea de participar de las internas contra Zúccaro. Apoyado por el gobernador de José C. Paz, Mario Ishii, su lanzamiento en Pilar le abrió la puerta a Zúccaro para cruzar él también la frontera distrital y apoyar al paceño Oscar Pérez en una eventual lista de adhesión.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar