Hirsch se presentará a la Justicia para conocer el resultado del cruce de llamadas.
El director de Relaciones con la Comunidad, Héctor Carrión, podría ser citado a declarar en los próximos días por el fiscal Marcos Petersen Victorica en la causa que investiga las amenazas sufridas por el militante kirchnerista a mediados de marzo último.
Así se desprende de la declaración de un testigo de identidad reservada quien declaró ante el Petersen Victorica que Carrión se comunicó con él para solicitarle el número de teléfono de Hirsch. Sin embargo, el funcionario nunca se comunicó con el militante, quien al día siguiente recibió las amenazas en ese mismo teléfono que adquirió recientemente por lo que no todos sus contactos lo tienen agendado.
El testigo, un comerciante de la localidad de Manuel Alberti, donde también vive Hirsch, declaró el último lunes tras ser citado como testigo por el fiscal a cargo de la investigación.
En su declaración contó que Carrión lo llamó por teléfono el domingo 13 de marzo por la noche para solicitarle el número de Hirsch.
“Me llamó la atención, porque están en veredas políticas enfrentadas. Pero imaginé que tenía que ver con la visita de la Presidenta unos días después”, dijo el testigo.
Es que el martes siguiente, Cristina Fernández inauguró una planta avícola en La Lonja, un acto en el que se temían posibles roces entre fracciones kirchneristas enfrentadas.
Sin embargo, Carrión nunca se comunicó con Hirsch ni antes ni después de la visita presidencial. En cambio, en la noche del lunes 14 de marzo, un desconocido llamó al docente para amenazarlo.
“Mirá pibe, dejá de romper las pelotas con la política y con los videos si no querés que a tu familia le pase algo” fue la frase que, días después, recordó Hirsch en su declaración ante la fiscalía.
Se despega
Carrión se mostró sorprendido, ayer, cuando El Diario lo consultó sobre la aparición de su nombre en la causa por amenazas. Tanto, que primero negó haber pedido alguna vez el teléfono de Hirsch, aunque luego admitió que pudo haberlo hecho.
“Debo haberlo pedido por mi actividad, en relación con la cámara de comercio o por Fiosma”, justificó Carrión en referencia a una federación de entidades de Alberti que Hirsch presidió, pero que hace tiempo está desactivada.
De todos modos, aseguró que no le pasaron el número de teléfono solicitado y que por eso nunca llamó al militante K.
A su vez, Carrión buscó despegarse del todo del asunto: “Yo nunca amenacé a nadie. Ojalá me cite la Justicia para que se aclare definitivamente”, sostuvo.
En las próximas horas, Hirsch volverá a presentarse ante la fiscalía en busca de los resultados del cruce de llamados ordenado por la Justicia para determinar el origen de las llamadas intimidatorias.
