Sportivo volvió a perder ante Estudiantes en La Plata y resignó la última chance que le quedaba para lograr el ascenso a la ex Liga B de básquet. Anoche, el equipo de la Avenida cayó 91-81 ante el local y se le acabó la temporada sin la posibilidad de lograr el objetivo del ascenso.
Apenas 10 minutos duró la ilusión del Rojo. Fueron los 10 minutos del primer cuarto donde el juego fue muy parejo y en el cual Sportivo parecía que volvía a encontrarse con su básquet.
Esos primeros pasajes mostraban un buen trabajo de Christian Arias y de Mariano Piaggio y dos bombas exquisitas de tres puntos gentileza del Chavo Díaz. Pero además, los de Fabián Timmis parecían haber recuperado su mayor fortaleza: la defensa, el talón de Aquiles del juego del viernes. Encima la lucha en los rebotes también parecía emparejarse. Así Sportivo cerraba el cuarto ganando por la mínima: 18-17.
Pero el arranque del segundo tramo el Rojo volvió a quedar preso de esos momentos de profunda desorientación (una constante en todo el torneo) y Estudiantes, un equipo despierto, lo aprovechó.
Un dato estadístico pinta la situación. En ese segundo tramo Sportivo tuvo nada menos que ocho pérdidas. Así el primer tiempo finalizó con el local imponiéndose por 39-30. La diferencia no fue mayor por las imprecisiones del Pincha en su ofensiva.
En el tercero se esfumó toda la ilusión. El dueño de casa hizo un gran trabajo. La velocidad de sus jugadores, un plantel más largo y su precisión ofensiva comenzaron a inclinar la balanza. Al punto tal que llegó a tomar 20 puntos de ventaja (58-38). Sportivo comenzó a cambiar bola por bola y el parcial se cerró 66-51.
En ese último cuarto el Rojo fue todo corazón y aunque con distancia jamás se fue del juego. Pero el local venía dulce por el triunfo futbolero en el clásico ante Gimnasia y en su sede extendió los festejos.
Llegó el final de temporada para Sportivo. Nunca antes en los últimos cinco años había tenido chances tan cercanas de volver a jugar en la B. Queda la sensación de que pudo haber sido esta vez. Pero al equipo le costó encontrarse con su básquet en varios pasajes de la serie.
En el primer choque, en Pilar, le bastaron cinco minutos de juego para sacar la primera diferencia. En La Plata fue otra historia. Quedó la sensación de que el Rojo sufrió más de lo esperado la baja de Walter Cricrí y que físicamente sus jugadores llegaron con el último aliento.
Estudiantes, un equipo con jugadores de menor jerarquía individual pero muy atlético e intenso lo superó y se llevó el último boleto. Ahora, habrá que esperar el inicio de una nueva temporada, con otro formato y la misma esperanza.