Convocan al diálogo político en el inicio del año electoral

La agrupación Encuentro Pilarense cursó invitaciones a referentes de la oposición y el gobierno. Las reuniones comenzarían a fines de febrero. Buscan definir la agenda.

5 de febrero de 2011 - 00:00

 

Al teléfono. Lagomarsino inició una ronda de consutlas con la girigencia local. 

 

Cuando el año electoral empieza a calentar los motores y la competencia muestra ya signos de endurecimiento, una iniciativa parece ir a contramano de las campañas y las peleas. En las últimas semanas, mails, cartas al viejo estilo, llamados telefónicos y hasta mensajes se texto circulan entre buena parte de los dirigentes locales con una convocatoria al diálogo político.

La idea partió del ex candidato a la intendencia Gabriel Lagomarsino, que la lanzó desde su agrupación política Encuentro Pilarense.

Las invitaciones llegaron ya a referentes de distintos partidos. Desde el Peronismo Federal y la Coalición Cívica hasta el socialismo, la UCR y el Proyecto Sur. Incluso, fue invitado el secretario de Gobierno del Municipio, Ricardo Male.

En las invitaciones que cursó a los referentes, Lagomarsino recordó que cada vez que compitió en una elección participó de encuentros de diálogo multipartidario. “Esos encuentros siempre fueron provechosos, siempre logramos de ellos más de lo que imaginábamos. Luego, los que ganan gobiernan, pero los que pierden, rara vez acompañan”, señaló, en tono de autocrítica.

 

Organización

La idea es que tanto los objetivos de la mesa de diálogo como la manera de alcanzarlos deberían ser diseñados por los propios participantes.

“Se tratará de exponer las ideas propias, y de alentar a los demás a que hagan lo mismo; que cada uno comente y ‘desafíe’ los argumentos de los demás, con un enfoque de aprendizaje mutuo”, expuso Lagomarsino.

Durante los encuentros, que podrían comenzar a fines de este mes, se tratará de definir una agenda de temas a tratar sobre los que buscarán lineamientos comunes.

“Los temas sobre los que se dialogará serán precisamente definidos por los participantes, pero a modo tentativo, podrían incluirse el planeamiento urbano, la salud, la pobreza, la integración (o desintegración), la dificultad de acceso a la vivienda, el transporte público, la reforma política, incluyendo el presupuesto municipal y su forma de gestionarlo, el trabajo en el HCD, la relación gobernantes-gobernados, etc”, ensaya el texto de la convocatoria.

“Nos esforzaremos en respetar las opiniones de los demás, asumiendo que cada uno tiene una elevada capacidad de reflexión y autocrítica. Sobre las posiciones propias, las expondremos a la consideración de los demás, abiertamente, si intentar ‘convencerlos’, y estar dispuestos a cambiar si es que los desacuerdos que nos plantean nos resultan enriquecedores”, señala.

Lagomarsino admite que la convocatoria en medio de un año electoral podría ser un escollo. “El hecho de que la convocatoria al diálogo se realice ahora, en un año electoral, sin duda complica la expectativa de lograr los mejores resultados; pero esa circunstancia no está dentro de las cuestiones que puedan modificarse”, se resignó.

 

La experiencia del 2002

En su invitación, Lagomarsisno hace referencia a la Mesa del Diálogo Argentino convocada en el 2002. Y aunque reconoce que la crisis que motivó aquella movida “quedó atrás”, señala que Pilar “sigue siendo tierra de injustas contradicciones: el parque industrial más grande de Sudamérica, y miles de jóvenes que no estudian ni trabajan; multimillonarias inversiones inmobiliarias, y uno de los niveles de hogares con necesidades básicas insatisfechas más alto de toda la Provincia de Buenos Aires; centros privados que ofrecen servicios de salud de excelencia, y un porcentaje de mortalidad infantil que nos avergüenza”, describe.

 

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