Las cámaras de seguridad ya detectaron un total de 36 delitos
Prevención Ciudadana se encarga de monitorear las cámaras de seguridad.
por Alejandro Benedetti
La Secretaría de Prevención Ciudadana ingresó en su séptimo año y se transformó en una asistencia importante para la devaluada policía bonaerense. Desde el monitoreo con las cámaras de seguridad instaladas en 2010, pasando por el control de automotores, hasta la intervención en el corredor nocturno de ruta 8, los 90 empleados que dirige Juan Carlos Losada, cumplen una labor ya imprescindible en el distrito.
El área trabaja las 24 horas, y en ese lapso las participaciones fueron tomando relevancia, sobre todo, a partir de las 41 cámaras de seguridad de todo el Partido. Desde su puesta en marcha hasta hoy se registraron 36 captaciones de delitos, de los cuales 14 fueron esclarecidos con sus autores puestos a disposición de la Justicia. Entre ellos se destaca uno de “lesiones graves”, donde se registró el ataque, y un integrante de Prevención corrió al agresor, lo aprehendió y luego prestó declaración en el juicio oral y público.
“Por año asistimos a la policía unas 40 veces”, fundamentó el ex titular de la Comisaría 1ª de Pilar. El cuadro del delito no es chico, pero a ello se le acotan los controles de vehículos; no faltan las grescas de jóvenes alcoholizados fuera de los locales nocturnos donde el personal de Prevención varias veces intervino con el resultado de lesiones.
Desde las 2 de la madrugada a las 8, comienza el denominado “show de la alcoholemia”. Viernes, sábados y domingos muestran a hombres y mujeres en grescas generadas por el exceso de consumo de alcohol. El corredor nocturno es el escenario donde los hombres de Prevención Ciudadana desactivan furiosas peleas entre borrachos obligados por el personal de seguridad a retirarse de los boliches.
“Siempre hago rondar la zona porque sabemos qué sucede, y para eso mando a cuatro hombres, dos “duros” y dos “blandos” porque primero se intenta el diálogo y cuando ya se toman a golpes deben llamar a la policía e intervenir; y varias veces fueron atendidos en el hospital”, cuenta Losada y agrega: “lo peor son las peleas entre chicas, porque recurren a piedras, botellas y hasta navajas”.
El show tiene otro capítulo: los controles a los conductores de vehículos. “Varios, por estar borrachos, ni siquiera pueden soplar en el alcoholímetro, o se niegan, entonces pretenden escapar y no les importa si embisten a nuestro personal”, dice el subsecretario.
Según los promedios que se manejan, por cada fin de semana se hacen seis infracciones, al tiempo que se retiene el vehículo.
En los últimos años
Las multas, en números
A Losada lo asiste el comisario –retirado- Eduardo Lagonegro. Por siete años fue titular de la Comisaría 1ª y conoce la ciudad como pocos ex policías. Su principal rol consiste en organizar los controles de vehículos. Son sorpresivos y en distintos lugares del extenso distrito. Por ejemplo, en 2009, se labraron 1.936 infracciones a todo tipo de vehículos. Se secuestraron 635 y de ellos se liberaron 611, cuando presentaron la documentación respectiva o pagaron las multas dictadas por el juez de Faltas.
En 2010, las actas realizadas fueron 1.362, se retuvieron 775 rodados y luego se liberaron 763. “En realidad no es que los remanentes no son liberados, directamente quienes los conducían no pagan las multas o no acreditan su propiedad ya que, muy probablemente, fueron robados y luego comprados por escaso dinero”, explicó Losada sobre los varios autos, motos y motocicletas que se acumulan en el depósito municipal ubicado sobre la ruta provincial 25 y calle Savio, del barrio Pellegrini.