Ni los supuestos cuatro delanteros que ayer dispuso Walter Piacenza hicieron que Fénix pudiera torcer su historia. Esta tarde, pagó caro dos errores garrafales de sus defensores para que Nicolás Kissner pusiera el 2-0 que iba a ser definitivo. Después de eso ya no tuvo capacidad de reacción.
En la lucha por no descender, ahora el equipo de Pilar quedó a 7 puntos de Luján (esta tarde juega con Midland) y a 12 de San Miguel.
Pero más allá de los números, más que nada preocupa el rendimiento. Ayer casi no creó situaciones y encima se equivocó feo atrás. Un panorama cada día más complicado.
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