Las diferencias dentro del oficialismo desorientaron a todos
Opositores criticaron que el oficialismo no respete lo decidido en comisión.
En la mañana de ayer el edificio de la calle Vergani al 500 fue testigo de una sesión extraordinaria que además de dejar polémicas entre oficialistas y opositores, trasladó al debate las diferencias dentro del propio bloque zuccarista.
Finalmente la modificación del código de edificación quedó en comisión y deberá esperar a la próxima extraordinaria. Mientras que las manos del oficialismo le dieron a Edenor el permiso para construir una subestación eléctrica sobre la ruta 28.
La oposición pidió respeto al trabajo de las comisiones y acusó al oficialismo de utilizar la “prepotencia de las manos” en las votaciones.
Los desacuerdos entre el vecinalista que integra las filas del oficialismo, Miguel Saric, y sus compañeros del Frente para la Victoria se transformaron en un duelo aparte.
Luego de que se decidiera dejar los expedientes presentados por el experimentado concejal en comisión y desdecirse un día después, la presidenta del bloque oficialista, Liliana Alfaya, solicitó ayer la vuelta de la modificación al código de edificación, a la Comisión de Obras Públicas, señalando que carece de una mirada social para evitar la explotación comercial.
En tanto, fue aprobada por mayoría oficialista la construcción de la subestación eléctrica en la ruta 28, a pesar de la falta del informe de impacto ambiental, que los propios zuccaristas habían reclamado.
Con otro golpe de timón inesperado, el oficialismo volvió a mostrar grietas en sus filas, dejando de lado al concejal Saric, quien se levantó minutos antes de terminar el debate y hasta calificó de infantiles las actitudes de sus pares.
En apenas 48 horas los cambios de parecer y las excusas dentro del bloque oficialista para con ambos expedientes, se convirtieron en una historia rebuscada y difícil de comprender.
El martes último en la Comisión de Obras Públicas, el consenso fue casi total, con la excepción de Saric, de dejar los dos proyectos para analizar en profundidad.
Opositores y oficialistas, creyeron que necesitaban rever los expedientes antes de votarlos. Incluso, Alfaya fue quien salió a explicar por los medios que la reforma del código de edificación necesitaba una arista social, que no estaba contemplada en el escrito y que al pedido de autorización para levantar la subestación de Edenor le faltaba el informe de impacto ambiental, exigido en el mismo expediente.
Primer giro
Apenas un día después de la decisión de dejar en comisión ambos proyectos, desde el Ejecutivo llegó la orden de tratarlos en la sesión de ayer. Con la aparición de estos dos expedientes en el orden del día, Alfaya fundamentó que en el caso del código de edificación, el bloque había trabajado y remarcó que se solicitaría un cuarto intermedio para realizar una nueva modificación al artículo número 9, que ya había sido retocado.
La medida prevé permitir la construcción de dos viviendas en un solo terreno en zonas donde los servicios de agua corriente y cloacas son inexistentes, situación que hoy la reglamentación prohíbe.
Según fuentes del Ejecutivo, la reforma nació luego de que los agentes municipales detectaran miles de estos casos que se dieron en situación de “solidaridad familiar”.
El planteo de los concejales es evitar que este punto pueda malinterpretarse y deformarse, convirtiéndose en una explotación comercial inmobiliaria.
Por otra parte, Alfaya señaló que el expediente presentado por la empresa Edenor solicitando permiso para la construcción de una subestación, estaba más que completo y aseguró que se consensuaría con el resto de los bloques para su aprobación.
Otra vuelta
Tras los dichos y con la sorpresa de la oposición, en la sesión Alfaya descartó lo dicho horas antes sobre la posibilidad de aprobar el código de edificación y al igual que lo había hecho el martes, pidió su devolución a la comisión.
El pedido despertó la negativa de Saric que recriminó a sus propios compañeros no haber evacuado sus dudas frente a los funcionarios de Obras Particulares y Planeamiento y sin suerte alguna, pidió que se votara ayer mismo.
Desde la oposición se recriminó no haber respetado lo decisivo en comisión y hubo un fuerte cruce de palabras.
Al votar el permiso a Edenor, para construir una subestación que otorgue mayor tensión al distrito, el resto de los oficialistas coincidieron con un enojado Saric y se aprobó por mayoría aunque con un debate más fuerte que el anterior.
Mientras los opositores pidieron devolver este expediente hasta que se presente el informe de impacto ambiental, como también lo exigió el oficialismo dos días antes, Alfaya justificó su postura y la de sus compañeros: “es cierto que en el mismo expediente el Ejecutivo exige el informe de impacto ambiental, pero también es cierto que habrá miles de estudios luego de nuestra aprobación, porque es una obra que va a llevar tiempo”.
Los dichos de los concejales
El debate, textual
Gustavo Trindade. “Yo no sé si nos toman por idiotas o creen que lo somos, no se respeta lo decidido en comisión. Pido respeto al trabajo de las comisiones o que nos pasen las cosas por teléfono o mail y sigan haciendo estos mamarrachos que demuestran las fuertes internas que hay dentro del bloque oficialista. Sabemos que la subestación es necesaria y debe hacerse, pero que se haga bien”.
Liliana Alfaya. “Lo de las internas sonó muy electoral y político y más viniendo de alguien que no sabe dónde está parado, quién es su referente y dónde estará trabajando. Este bloque controlará personalmente que la empresa Edenor cumpla con todo lo exigido. Tenemos la fuerza de la gente para hacerlo y no le tenemos miedo a las empresas poderosas”.
Diego Ranieli. “La argumentación de Alfaya es contradictoria, habla de controlar a la empresa y primero quiere aprobar el permiso para que construya la subestación. Es este el momento de controlarla. No podemos pasar por alto los requisitos exigidos por el ENRE (Ente Nacional Regulador de Energía), que las normas se cumplan ahora y que después se controle.”