El Concejo convertía en ley los corredores seguros en el centro
Alumnos del profesorado de Historia hablaron sobre la necesidad de contar con edificio propio.
Anoche, al cierre de la presente edición, el Concejo Deliberante se aprestaba a convertir en norma los corredores seguros para prevenir hechos de violencia y de robos a la salida de las escuelas de Pilar.
Si bien existían algunas diferencias entre el oficialismo y la Coalición Cívica, desde ambos sectores confiaban en que serían “limadas” para su aprobación. La edil Marcela Campagnoli (CC) pretendía que se incluya la participación de los policías en la iniciativa. Desde el oficialismo Liliana Alfaya señalaba que este punto resultaba una obviedad. El otro tema de discusión se dio en torno al horario de implementación del sistema, el que en realidad no estaba especificado. Así y todo, nada hacía presuponer que la iniciativa iba a fracasar.
La sesión fue seguida por Sandra Crespo, una madre que viene impulsando la iniciativa y que este año exigió que la medida sea reglamentada. Anoche la mujer, mostraba su satisfacción.
Idas y vueltas
El proyecto de los corredores seguros llegó al recinto después de haber sido aprobado por unanimidad el último martes en la comisión de Seguridad del HCD, en una reunión en la que estuvieron presentes algunos de los padres impulsores de la iniciativa así como una docente y un grupo de alumnos de un colegio secundario de Pilar.
La iniciativa, diagramada por los foros de seguridad del distrito, alcanzó carácter de ordenanza después de una larga espera por parte de los padres impulsores del proyecto puesto en práctica el año pasado como consecuencia de una serie de episodios violentos contra varios alumnos de diferentes colegios céntricos en los horarios de salida.
En 2010 los corredores contaron con el apoyo de autoridades y comerciantes que se sumaron a la movida colocando carteles explicativos en sus vidrieras.
Sin embargo, el proyecto fue perdiendo peso durante el 2011 y la aparición de nuevos y graves episodios delictivos –como un intento de abuso contra dos menores a metros de la plaza 12 de Octubre- reavivó la preocupación de los padres y, en consecuencia, el pedido para que los corredores seguros se conviertan en ordenanza y garantizar así su continuidad en el tiempo.
Es que, al darle institucionalidad el control de su cumplimiento deja de estar librado sólo a la buena voluntad de algunos padres, tal como sucedió el año pasado.
En qué consiste
La medida se basa en la delimitación de una serie de trayectos estratégicamente diagramados para que los chicos circulen a la salida de los colegios, sobre los que las autoridades se comprometen a reforzar la presencia policial.
Los mismos están señalados con pintadas verdes y blancas en los cordones y carteles indicativos.
Tal como se establece en el proyecto que llegó al recinto, la comunidad educativa y los padres de la zona que lo soliciten deberán consensuarlo con la comisaría de su jurisdicción.
Una vez evaluado el pedido, se notificará a la Secretaría de Prevención Ciudadana, entidad que gestionará “la señalización, demarcación y folletería necesarias para la difusión del Corredor”, que también se ocupará de interactuar con la respectiva cámara de comerciantes de cada zona.
Conductor designado
Buena voluntad e improvisación
Anoche, el HCD también iba a aprobar el proyecto de conductor designado. En este caso la iniciativa mostró algunos signos de ser algo imprecisa y por ende, ciertamente voluntarista.
Antes de su aprobación se iba a pedir que no sea una prueba piloto de seis meses, como llegó al recinto, sino que se aplique en forma permanente. La norma indicaría que en caso que al conductor designado le detecten alcoholemia positiva se le retendría el registro. Lo que no estaba clara es la obligatoriedad de aplicar la norma por parte de los boliches, como así tampoco los beneficios impositivos para los locales nocturnos que lo lleven adelante. Por eso no llamó la atención que algunos concejales cuestionaron lo “improvisado” de la norma.
Desalentar el consumo de alcohol entre los jóvenes es el objetivo del proyecto que llegó al recinto después de una serie de reuniones con empresarios de la noche pilarenses.
“Conductor designado” es aquella persona que dentro de un boliche o un bar elige no beber alcohol, haciéndose responsable del volante entre su grupo de amigos.
La medida establece que al “conductor designado” se le coloca una pulsera distintiva, se le regala una remera, se lo exime del pago de la entrada y tiene acceso a canilla libre de bebidas sin alcohol durante toda la noche.
Pilar se convertiría en el segundo municipio del país en contar con la ordenanza de “conductor designado” después de una comuna de la provincia de Jujuy.