Buenos muchachos
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, eligió Pilar para reunir a sus seguidores de la Primera Sección Electoral. Así, hasta el teatro Lope de Vega (López, según los organizadores) llegaron referentes y precandidatos de varios municipios, muchos de los cuales pegaron en la vereda carteles con su nombre.
Es el caso de Miguel “Mameluco” Villalba (foto), de san Martín. Sólo que el hombre tiene una particularidad: estuvo nueve años preso por tráfico de drogas.
Oposición
El denarvaísta Diego Ranieli fue uno de primeros –y únicos, vale aclararlo- que se opusieron a la ordenanza que suspende por dos meses la instalación de supermercados pequeños y medianos. “Es una locura”, dijo el edil.
En su entorno, se apuraron a aclarar que su posición en el tema no tiene nada que ver con que el edil sea dueño de un local que hasta hace poco alquilaba a un supermercado y que actualmente está vacío.
De todos modos, Ranieli estuvo ausente en la sesión del jueves.
Pasaporte
Esta vez fue en silencio, sin que demasiada gente se enterara. Pero pocas cosas pueden mantenerse en secreto dentro de la gran familia municipal. Ni siquiera el nuevo viaje del intendente Humberto Zúccaro y su familia al exterior.
Como fueron sólo pocos días –partió el miércoles- no fue necesario que pida autorización al Concejo, como sí debió hacerlo el mes pasado. Aquel viaje, sin embargo, había sido a Entre Ríos mientras que el actual es de los que requieren pasaportes y que, seguramente, a su regreso lo mostrará con un bronceado que no condice con el clima local de finales del invierno.
Corridas
“¿Ya terminó?” preguntó preocupada la concejal Liliana Alfaya mientras apuraba el paso por el pasillo principal del palacio comunal. La edil llegaba algo tarde, es cierto, pero difícilmente el evento hubiera finalizado. Es que ella misma era una de la protagonistas de la conferencia en la que se anunció el aporte municipal para la reparación de patrulleros.
Puro humo
La demora de algunas delegaciones en levantar los restos de poda dejados en lugares públicos suele tener un efecto colateral: la quema de los mismos por parte de desaprensivos vecinos.
Es lo que sucede en una zona de casaquintas sobre la ruta 26, entre la ruta 8 y el centro de Del Viso. A cualquier hora, suelen encenderse fogatas en las banquinas generando densas humaredas que, además de molestas y perjudiciales para la salud –en la zona hay dos escuelas- reducen la visibilidad en la ruta generando peligro de accidentes. Los controles: bien gracias.

