Juntos. José Bronzel, Susana Pedirni y Cecilia Podolsky, víctimas de Fátima.
La organización del acto en homenaje a las víctimas de la Masacre de Fátima, cometida el 20 de agosto de 1976 por grupos de tareas de la dictadura, viene este año teñida de polémica.
Tras una serie de desencuentros que mantuvieron en reserva durante las últimas semanas, familiares de las víctimas decidieron ayer finalmente no participar del evento que prepara el Municipio para recordar la tragedia.
La razones fueron expuestas por Hugo Argente, hermano de Jorge Daniel Argente, uno de los 30 jóvenes asesinados y luego dinamitados en un predio de Fátima. El militante de Derechos Humanos se quejó de que el Municipio no tuvo en cuenta a los familiares para la organización del homenaje y, sobre todo, por la invitación al ex intendente de facto Daniel Alberto “Beto” Ponce de León a integrar el panel de expositores.
Ponce de León fue elegido democráticamente en 1973, pero se quedó en el cargo tras el golpe. En esa condición estaba al frente de la Comuna el día de la masacre. En las fotos de la época pueden verse los camiones municipales que recogieron los cuerpos, la mayoría de los cuales fue sepultada como NN en el cementerio de Derqui.
“Parece que tenían la necesidad imperiosa de hacer algo. Pero cuando se hace así, sin participación de los principales interesados, queda la sensación de que hay otros intereses”, señaló Argente.
Ayer, junto a otros familiares de víctimas, se reunió con el flamante director de Derechos Humanos del Municipio, Marcelo Mendoza, a quien le hicieron saber la decisión de no participar del acto gubernamental. Estuvieron acompañados por la abogada Lorena Lescano, quien maneja la página web desaparecidospilar.com, que refleja una profunda investigación sobre los efectos de la dictadura en el distrito.
“Creo que (Mendoza) no actuó de mala fe, sino con una enorme inexperiencia –evaluó Argente-. Si en la lista de oradores había al menos tres personas que me consta que nunca fueron consultadas: Aurora Morea (madre de una de las víctimas), Claudio Morresi y yo mismo”.
Ayer, Mendoza prefirió no responder sobre el tema.
Reconocimiento
En las últimas semanas, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de otro de las 30 de la masacre de Fátima. Se trata de Cecilia Podolsky de Bronzel, cuyo hijo, José Bronzel, y su nuera, Susana Elena Pedrini, también fueron asesinados en el mismo hecho.
El reconocimiento de Podolsky de Bronzel es el tercero que se produce en el año. Los anteriores habían sido los de María Rosa Lincoln y Enrique Jorge Aggio, un analista de sistemas desaparecido el 31 de julio de 1976.
Con la identificación de los restos de Podolsky de Bronzel, ya son 19 los cuerpos identificados. Cinco fueron identificados en el momento de la muerte: Inés Nocetti, Ramón Lorenzo Vélez, Ángel Osvaldo Leiva, Alberto Evaristo Comas y Conrado Alzogaray. Los otros 14 debieron esperar la vuelta a la democracia y el trabajo del EAAF. Son Susana Elena Pedrini de Bronzel, José Daniel Bronzel, Selma Julia Ocampo, Haydeé Rosa Cirullo de Carnaghi, Carmen Carnaghi, Norma Susana, Fontini, Jorge Daniel Argente, Horacio Oscar García Gastelú, Juan Carlos Vera, Carlos Raúl Pargas, Ricardo José Herrera Carrizo, María Rosa Lincoln, Enrique Jorge Aggio y, ahora, Cecilia Podolsky de Bronzel.
La masacre se cometió el 20 de agosto de 1976, cuando 30 jóvenes detenidos clandestinamente en la dirección de Coordinación Federal fueron asesinados y sus cuerpos trasladados en camiones a Fátima, donde fueron dinamitados.
Por el caso fueron condenados a prisión perpetua a Carlos Gallone y Juan Carlos Lapuyole, y se absolvió a Miguel Ángel Timarchi.
El acto de los familiares se realizará como todos los años en el predio donde se cometió la masacre, donde un monolito recuerda a sus víctimas.
Relanzan campaña
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) relanzó ayer en la Casa de Gobierno bonaerense la campaña de reconocimiento de la identidad de víctimas por desaparición forzada entre 1974-1983.
Este grupo de antropólogos logró restituir la semana pasada la identidad de 114 casos por medio del trabajo interdisciplinario con las oficinas de derechos humanos de los hospitales, los municipios y la Secretaría de Derechos humanos de la Provincia.
